Mostrando entradas con la etiqueta 3 Sobre Novela e Historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 3 Sobre Novela e Historia. Mostrar todas las entradas

4 de junio de 2009

Momo (O la historia de los ladrones del tiempo y de la niña que devolvió el tiempo a los hombres)

Por Ma. Victoria Irineo Martínez*

Michael Ende nació en Alemania en 1929 y murió en 1995, estudio arte dramático, actor y escritor. Momo se publica en 1973. El inicio de la novela se da con un breve recuento de las grandes civilizaciones que existieron en los siglos pasados, cuyas edificaciones eran majestuosos dignos de una admiración. El tiempo ha transcurrido los grandes reinos han desaparecido para dar paso a una nueva forma de organización, pero aun existen pequeños restos de edificaciones entre las ciudades, en una ciudad en las que sobrevivió una edificación se empieza a desarrollar la historia de Momo, un anfiteatro al sur de la ciudad que por sus características se puede imaginar que era en donde se encontraban las personas de clase pobre.
Momo hace su nuevo hogar al anfiteatro, un lugar el que no muchos sabían que existían y por su falta de importancia no se le estudiaba y preservaba como otros sitios arqueológicos, Momo causó conmoción a la gente que vivía alrededor porque se les hizo extraño su aparición, todos al verla de un aspecto que les causaba ternura pero a la misma vez asombro por su forma de vestir: descalza, sin aseo personal, con una falda hasta las rodillas con muchos parches y una chaqueta que le quedaba grande, al cuestionarla sobre su procedencia y sin saber decir nada, les causó ternura a los vecinos quienes pronto la hicieron parte de su familia, pronto se volvió indispensable para todos quienes acudían a ella, por ser alguien con quien podían jugar sin aburrirse o simplemente para que los escuchara sin hacerles algún reclamo sobre lo que habían hecho. La pequeña niña se vio rodeada de una verdadera familia, al encontrar a buenos amigos como lo eran Beppo y Gigi que siempre la acompañaban su vida parecía perfecta, pero pronto todo cambio cuando sus amigos empezaban a trabajar más, por lo que tenía menos tiempo para visitarla. Entonces surgen los hombres grises, que empezaron a convencer a todas las personas de ahorrar tiempo para todas sus actividades, la gente comenzó a querer ahorrar tiempo para todo, ello iba incluido las platicas que realizaban con Momo, para ello sus vidas se tornaron sin sentido, las relaciones personales se rompieron, todo se vuelve más rígido en el control de actividades. Momo represento un peligro para los hombres grises, por ello surgen dos personajes claves que son el maestro Hora y Casiopea, que serán los encargados de ayudarla en su camino en la búsqueda del tiempo que las personas han ahorrado y de regresarles a todo el sentido de la vida, volver a ser como eran antes.
El libro es un buen ejemplo a lo que ha venido sucediendo en los últimas décadas en las sociedades que la falta de tiempo han hecho que se vayan perdiendo relaciones personales y familiares porque muchas veces, es más importante ahorrar tiempo para ser una actividad como un trabajo y alejarse de la familia. Michael Ende en lo personal logra con su escrito envolver al lector sobre la historia, que no está alejada de nuestra realidad, te hace cuestionar que es lo más importante que puedes llegar a perder por el ritmo acelerado de la vida actual. Tan importante lo que puede significar el tiempo y decir no tengo tiempo, a partir de ello perdemos muchas cosas que después no podremos recuperar. Además a partir de la novela se puede plantar como un problema a estudiar el significado que para muchos puede llegar a tener la palabra tiempo y que ha significado durante el transcurso de las civilizaciones.

[1] Michael Ende. Momo (O la historia de los ladrones del tiempo y de la niña que devolvió el tiempo a los hombres). Traducción Susana Constante (México: ALFAGUARA, 1996) pp. 11-253.

29 de mayo de 2009

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER

Por: Alberto Díaz Ramírez*
En esta novela[1] el autor trata de mostrar las contradicciones, temores, inseguridades, celos y fobias de las parejas, historias de amor entrelazadas por la casualidad en donde aparecen personajes como Tomás, Teresa, Franz y Sabina, cada uno reflejando personalidades distintas pero en la búsqueda de la felicidad y la libertad, la insoportable levedad del ser; ya sea por medio del amor idílico o las relaciones sexuales.
Acomete de forma muy precisa y filosófica como se dan las relaciones tanto de la vida cotidiana y sexual de las parejas, adentrándose en el subconsciente de cada uno de los personajes, exponiendo y ejemplificando sus más recónditos pensamientos y sentimientos: odio, ira, sufrimiento, tristeza y melancolía. Es una trama interesante donde el autor es omnisciente y omnipresente, conoce cada uno de los aspectos de cada personaje, dándoles pinceladas de gran genialidad y particularidad. La secuencia es rebuscada, dividida en siete capítulos y donde unos se entretejen con el principio y el final.
Muestra aspectos y costumbres de una sociedad, especialmente la de los checos, praguenses, oprimida y hastiada por los sucesos de la ocupación rusa, los tanques, el régimen comunista y los esfuerzos frustrados por el político Alexander Ducek en la Primavera de Praga de agosto de 1968 y los seis días de rebelión y manifestación del pueblo checo ante la ocupación.
La visión que tenía el autor, a quien le tocó experimentar los sucesos y la Primavera de Praga se ven reflejados durante la trama, no deja de hablar de lo que significó la ocupación y el odio generalizado contra el régimen comunista soviético, así como la humillación de su pueblo al ver reprimidas las oportunidades de cambio político y social. Hastiados por la falta de vida pública y privada, amedrentados por las infiltraciones del espionaje del régimen ruso. Decepcionados y sin esperanza tras una humillación nacional. Podría categorizar la novela de influencia política, más allá de las representaciones y paradojas de la vida de las parejas amorosas.
Finalizaría que es una novela muy enriquecedora, tiene elementos importantes y rescatables, hasta cierto punto, culturales; ya que retrata la sociedad checa, sus prácticas y la forma de cómo interpretan su realidad social e inmediata. Además del peso histórico al retratar la visión de uno de los opositores y promotores de cambio político como lo fue Milán Kundera, en la búsqueda de un “socialismo con rostro humano”, durante la Primavera de Praga de 1968.
* Seminario de Historia Cultural. 17/03/2009.
[1] Kundera, Milán. La insoportable levedad del ser. Tuquest: México, 2007.

22 de mayo de 2009

¿El amor es ciego?

Por Julia Azucena Guzman Diaz
Galdos talvez no tenia ni idea que seria uno de los representante del realismo español, o tal vez si tenia idea, yo no tengo ni idea que es exactamente la corriente literaria del realismo. Esta corriente tiene como objetivo describir las costumbres de los personajes, además que el novelista trata de “denunciar” los defectos y los males que denuncia la sociedad, es decir el autor expone sus ideas sobre lo que es malo para la sociedad.
La novela fue escrita aproximadamente en las últimas décadas del siglo XIX, publicada originalmente en 1878. Galdos imprime en esta obra su curiosidad intelectual sobre los temas psicológicos y filosóficos que tiene originalmente en su vida, es decir ¿Cómo un joven ciego desde nacimiento observa el mundo al recuperar la vista? ¿Cómo cambia su forma de pensar? La novel es cursi, sin duda, creo que Galdos exagero el tono de ternura y compasión con respecto a la pobre y fea Marianela, además tenia carencia de auto estima, quien muere amando sin ser amada, a quien ama es aquel joven ciego que al recuperar la vista la mira con su “terrible y juiciosa mirada estética”, separa lo feo y lo bonito. Tal vez Galdos escucho algún día “el amor es ciego”.
Como futuro intento de historiadora no me queda más que decir que el Español Galdos tiene una preocupación social en los momentos de escribir esta obra, bueno tiene barias, pero la que me atrajo es la introducción de la industria y agricultura, es decir el cambio que esta creciendo aceleradamente la industria. El que lea la novela Marianela podrá notar que la Fea Nela junto con los demás personajes vive pobremente en las minas ya abandonadas. Galdos es distinguido por sus novelas nacionalistas, trataba de mezclar la historia con la novela, y así sacar la novela histórica. Aunque Marianela no es una claro ejemplo de este trabajo, pero si se busca lo encontramos. Se encuentra la mezcla con lo verdadero con lo ficticio ahí esta, se encuentra oculto casi al final de la obra.

21 de mayo de 2009

Comentario sobre el libro "La vuelta al mundo en ochenta días"

Nombre: Luis Alejandro Magaña Licea (1)
El presente comentario es sobre el libro "La vuelta al mundo en ochenta días" de Julio Verne. A diferencia de varias de sus obras, Verne no introduce aquí el concepto de un invento futurista o de un concepto social novedoso. La historia es, digamos, más de la época del autor.
La trama se situa en el año de 1872 en Inglaterra, concretamente en el circulo social de los "gentlemen" (caballeros" de la sociedad inglesa. Estas personas dedicadas a varios oficios y calificados por el autor de modales impecables y forma correcta de hablar será el contexto en donde se desenvuelve la trama en un principio.
Los personajes principales son:
1.- Phileas Fogg: Un acaudalado caballero miembro del Reform Club cuya personalidad es fría y discreta y del que no se sabe nada de su vida personal. El único hábito bien conocido de este hombre es el juego del "whist".
2.- Pasepartout: Criado del primero. Es un hombre de origen francés que en su juventud era un consumado artista circense y acrobata. Busca un estilo de vida apacible y discreto lo que le hace simpatizar rápidamente con Fogg.
3.- Fix: Este personaje es un detective de la policía inglesa, orgulloso de su oficio y celoso de su deber cuando de atrapar malhechores se trata. Se lanza tras la pista de Fogg y Passepartout cuando se acusa al primero de un cuantioso robo de billetes del Banco de Inglaterra, cargo del que el "gentleman" es inocente.
4.- Aouda: Joven y hermosa muchacha india con educación europea. Phileas Fogg y Passepartout se la encuentran en la India siendo parte de un ritual de sacrificio al lado de su esposo muerto, un raja de la India muy importante.Es rescatada por Fogg y su grupo y se une a su periplo alrededor del mundo.
El contexto de la novela será una época de acelerados cambios económicos e industriales con Gran Bretaña como potencia mundial indiscutible y en una época donde se dan grandes y acelerados cambios en todos los campos del conocimiento como la biología, la química, la sociología y la historia.
Los motivos que me hicieron leer la citada novela fueron: La sencillez de la trama, la variedad de situaciones en las que se involucran los personajes y los problemas que se suscitan cuando efectúan su viaje, por ejemplo. Comparecencias ante juzgados, ataques de indios sioux o motines. También me atrajo del texto el que no hiciera uso del futurismo o de la utilización de un artefacto o sociedad futurista que en tono pesimista describiera a la humanidad en un futuro lejano o medianamente cercano. (2)
(1) Seminario de historia cultural. Jueves 21 de mayo de 2009.
(2) Verne, Julio, La vuelta al mundo en ochenta días. México: Editorial Cumbres, 1985.

14 de mayo de 2009

Rambo (Primera sangre), de David Morell

Por: Carlos M. Martínez Nájera


Morell, David. "Rambo (Primera Sangre)" México, Editorial Bruguera; 1979.


El texto completo está basado en la vida de John Rambo, excombatiente de la guerra de Vietnam que regresa a Estados Unidos y encuentra que su país no es lo mismo y que los veteranos de guerra, especialmente los de Vietnam no son muy bien recibidos.


En un primer acercamiento al estudio de su ser, Rambo es un sujeto psicológicamente vulnerable, el cual lleva consigo las marcas de la guerra, no puede dejar atrás su instinto de supervivencia y mucho menos de asesino nato, entrenado para matar. Lo anterior es lo que lo lleva a meterse en un lío con la policía de un pequeño poblado estadounidense, todo empezaría como una pequeña cacería y terminaría en un problema donde se involucraría la guardia nacional.


Lo que un solo hombre desencadenaría seria la guerrilla mas sangrienta jamas vista en un poblado escondido y olvidado de Estados Unidos, Rambo parecerá ser la presa, pero es un experto en la caza humana y se convertirá en el cazador una vez más, en una guerra en contra de la injusticia.


El libro en si no es tan ficticio como pudiera leerse, pues si bien esa realidad le toco vivir a muchos de los veteranos de esa guerra, Rambo funge como ese sujeto que pudiera ser cualquier otro, un tipo mal psicológica y emocionalmente que sol quiere adaptarse de nuevo a la sociedad pero su naturaleza y adiestramiento no lo dejan en paz y mucho menos esos traumas de posguerra que desencadenaran todos los males del texto, llevando al lector a imaginarse situaciones y escenarios llenos de sangre, sufrimiento y problemas sociales.

1 de mayo de 2009

Preludio a la Fundación, de Isaac Asimov

Por Álvaro Alejandro Evangelista Sepúlveda[1]

Isaac Asimov es el autor de Preludio a la Fundación. Nació en Bielorrusia el 2 de enero de 1920 y murió el 6 de abril de 1992. Fue un escritor y bioquímico ateo judío nacionalizado estadounidense, autor de obras de ciencia ficción, historia y divulgación científica. Junto con Robert A. Heinlein y Arthur C. Clarke, fue considerado en vida como uno de los "Tres Grandes" escritores de la ciencia ficción. Fue bioquímico por la Universidad de Columbia (1939), obtuvo un postgrado en bioquímica por esta misma universidad (1941) y consigue el grado doctor en química en 1948. Algunas de sus obras son: Yo, Robot (1950), Un guijarro en el cielo (1950), En la arena estelar (1951), Fundación (1951), Fundación e Imperio (1952), Segunda Fundación (1953), El hombre bicentenario y otras historias (1976), Los límites de la Fundación (1982), Fundación y Tierra (1986), Preludio a la Fundación (1988) y Hacia la Fundación (1993, póstuma).[2]
El libro Preludio a la Fundación fue escrito por Asimov para darle un comienzo estructurado a su saga de la Fundación y explicar ciertos aspectos que poco claro quedaban en el resto de los libros relativos a esta temática. El texto está conformado por una nota del autor y diecinueve capítulos, entre los que encontramos “Matemático”, “Universidad”, “El libro” y “Wye”. Asimov se sirve de ellos para desarrollar su narración y darle un ordenamiento lógico a ésta.[3]
Pues bien, el libro cuenta la historia de Hari Seldon, un matemático nativo del planeta Helicon, uno de los veinticinco millones de planetas conformantes del Imperio Galáctico de Trántor, pues para esta época del desarrollo de la humanidad ésta a dejado y olvidado la Tierra y se ha esparcido por todos los planetas habitables de la galaxia, al principio ayudados por sus ejércitos de robots y han fundado un imperio.
Este personaje acaba de dar una conferencia en la que propone combinar las matemáticas, la historia y la psicología para crear la psicohistoria, una disciplina capaz de suponer y en un caso extremo conocer a detalle el posterior desarrollo de la humanidad, bajo ciertos límites y condicionado por determinadas variables. Esta idea llega a oídos del emperador de Trántor, Cleón I y éste le pide que desarrolle la psicohistoria, ya que desea conocer su futuro, pero Seldon le dice que eso es imposible y esta disciplina si funciona, sólo puede serlo para grandes colectivos y no para individuos. Esto molesta al emperador y con ayuda de un periodista llamado Chetter Hummin logra huir del Sector Imperial, iniciando con ello una serie de viajes por todo el planeta Trántor, en aras de escapar de las fuerzas imperiales.
Tras estar en los sectores de la Universidad de Streeling, Mycogen, Dahl y Wye, Hari Seldon obtiene información sobre el planeta de origen de los humanos y la destacada participación de los robots en la colonización de la galaxia. También conoce la importancia de las diferencias culturales que existen no solo entre los humanos provenientes de diferentes planetas, sino entre los mismos habitantes del planeta Trántor y como se desarrolla la política imperial en este sentido.
Un personaje que tiene singular relevancia en la saga de la Fundación es Daneel Olivaw, un robot con características humanas, que tiene veinte mil años de vida y que es capaz de influir en las emociones humanas. En este libro él se hace pasar por Eto Demerzel, el jefe de Estado Mayor Imperial y por el periodista Chetter Hummin. Él revela a Seldon la existencia del planeta Tierra, la función de los robots con la Ley Zeroth de la robótica, (un robot no puede lastimar a la humanidad ni, por inacción, permitir que la humanidad sufra daños) y la preocupación sobre el destino de la humanidad durante los siguientes treinta mil años.
También establece que hay dificultades para la psicohistoria, dado que el Imperio ha eliminado mucha información y la vastedad de éste impide recorrer cada planeta para obtener registros. Esto le lleva a concluir que puede deducir, bajo ciertas variables (como centrar su atención en el planeta capital), el destino del Imperio. Entonces Hari Seldon con ayuda del robot Daneel Olivaw, su pareja Dors Venabili y una serie de matemáticos, historiadores y psicólogos, comienza el desarrollo de la psicohistoria desde sus fundamentos y con ello prepara el camino para la creación de la Fundación, la perfecta sociedad de científicos.

[1] Grupo 362, Seminario de historia cultural, martes 17 de marzo de 2009.
[2] Biografías y vidas, página con contenido biográfico sobre Isaac Asimov, http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/asimov.htm (acceso marzo 5, 2009)
[3] Asimov, Isaac. Preludio a la Fundación (Barcelona: Debolsillo, 2004), 11-13, 461.

Un mundo Infeliz

Por: Briseida Flores[1]
La novela un “Mundo Feliz” platea una sociedad que es fruto de la clonación y producción en masas de seres humanos. Los cuales son clasificados en diferentes clases, por medio de la genética, para mantener un control de ellas y que a su vez ocupen un puesto productivo para la sociedad. Esta organización sustituía a las antiguas familias y a la antigua sociedad que era vista de mal modo. Creándose así un mundo donde los seres son felices porque no sienten tristeza ya que se ha erradicado las enfermedades, el dolor, la guerra, la prohibición, el envejecimiento, la fealdad y se exalta primordialmente las emociones.
La antigua sociedad que habito al mundo era denigrada por la falta los sentimientos de falsedad, envidia entre otras, que se generaban por la mal crianza. Mientras por el contrario en ésta la exaltación de los deseos como la lujuria era parte normal de comportamiento para garantizar la armonía y seguridad, todos le pertenecían todos. Así mismo la libertad de expresión de nuevas ideas como filosóficas y religiosas quedaban estrictamente prohibidas.
Con relación a la historia los personajes se basan en una mezcla de personas reales de un diferente momento histórico que resaltan en nombres como como, Lenina Crowne, Bernard Marx, Henry Ford , Benito hoovern y otros personales como de apellidos Trostky, inmersos la mayoría en el contexto de la guerra Rusa de 1917.El tipo de narrativa es una novela de generó ciencia-ficción la cual se desarrolla con el protagonista llamado Bernand el cual encuentra un “salvaje” que llega a criticar y cuestionar el nuevo mundo, y a su ves estos agrupan a sus amigos y familiares para armar el drama de la historia. Está escrita por Aldous Leonard Huxley que vive de 1894 –1963, fue un escritor y filosofo nacido en Inglaterra, de ideas anarquistas, y que emigra a Estados Unidos. Vienen de una familia reconocida de intelectuales.
Nos lleva a reflexionar como se está desarrollando la sociedad y cómo es que la vida del consumo y del entretenimiento cubren las largas jornadas de trabajos que genera una sociedad capitalismo que se está incorporando a nuestras tradiciones. A su vez erradicamos nuevas formas de pensar que más que inestabilidad política, como se cuestiona en el libro, ésta también nos podría traer progreso y personas más valiosas para la humanidad. Nos hace preguntarnos si se puede ser mejor ser humano o una mejor sociedad, si no tuvieras que vivir la completa experiencia de la vida como sus carencias y desilusiones.
[2]

[1] Seminario de historia cultural. 17 de Marzo de 2009.
[2] Hurley. A. (2004).Un mundo feliz. México: Ediciones Leyenda.

19 de abril de 2009

La senda del perdedor

César Alexis Marcial Campos[1]


“tengo dos opciones, permanecer en la oficina de correos y volverme loco… o quedarme fuera y jugar a ser escritor y morirme de hambre. He decidido morir de hambre.”[2]


Heinrich Karl Bukowski, mejor conocido como Charles Bukowski. Nació en Alemania en 1920 y murió en los Estados Unidos en 1994, a los 73 años de edad.
Escritor y poeta con 50 obras publicadas. A pesar de que estudió periodismo y literatura en la Universidad de Los Ángeles, se empleó en cosas ajenas a su carrera. Decepcionado por los proceso de publicaciones, se apartó de la máquina de escribir para trabajar una década como cartero. Tras el apoyo de John Martin quien le prometió la cantidad de 100 dólares mensuales, Bukowski dejó de trabajar para el servicio postal. Escribió su primera novela antes del mes en que dejó su empleo anterior, titulado el Cartero (Post Office).
El maltrato de su padre y las marcas producidas por el acné que le dificultaban socializar, dio como resultado que Buskowski se refugiara en la literatura. Una de estas situaciones de su vida lo dijo en una entrevista para la revista High Times 98: “Como puedes ver, mi padre fue un gran maestro de literatura: Él me enseño el sentido del dolor-- dolor sin razón.”[3]
La novela autobiográfica, “La senda del perdedor” nos muestra la visión de una sociedad “desde abajo” desencantada por el “sueño americano”. Es un relato de vida sin esperanza ni añoranza por un futuro mejor. Dentro de esta visión es donde Henry Chinaski (Bukowski) se desenvuelve.
La obra se puede dividir en dos aspectos: La infancia y adolescencia de Henry Chinaski, con sus conflictos familiares, la vida escolar y el despertar sexual; y la juventud de Henry Chinaski, cuando ingresa a la universidad y es corrido de su casa, a la vez que se sumerge en los placeres del alcohol, pero no el de las mujeres.
Es una novela sin esperanza, pesimista. Con una mágica ausencia de bellas y hermosas palabras. La obra del último escritor “maldito” de la literatura norteamericana.


[1] Seminario de Historia Cultural. Tarea: Este trabajo es acerca de la obra titulada “La senda del perdedor” (Ham on Rye, en su versión en inglés) de Charles Bukowski, 1982.
[2] Carta inédita dirigida a Carl Weisser en “algún día de noviembre de 1969”. http://www.jaydougherty.com/bukowski/index.html, [Visitada el 15 de Marzo 2009].
[3] Ibid.

17 de marzo de 2009

CHIN, CHIN EL TEPOROCHO

José Antonio Altamirano
Marzo 16, 2009

Fue la primera novela de Armando Ramírez, quien la publicó en 1972 cuando apenas contaba con 19 años de edad. Escritor nacido en el corazón del barrio de Tepito, no es considerado parte de la generación de “la onda”, sino posterior a dicha corriente. Esta novela fue llevada al cine en el año de 1975, recibiendo críticas diversas por el tono en el cual está contada. Es la historia de un joven, contada por el mismo, quien teniendo posibilidades de crecer en todos los sentidos termina convirtiéndose en un “teporocho”, como los miles que pululan por las calles del Distrito Federal, por la razón de no poder superar el entorno social y moral que le rodeo y estranguló. El lenguaje utilizado por el autor mas que coloquial es propio de Tepito y sus alrededores; el código paraverbal supera al verbal, pues las palabras no tienen el mismo peso si no se imagina uno la gesticulación y/o movimiento corporal.

En Chín chín el teporocho se deja ver toda la cotidianidad propia del tepito de los años 60´s (época de cambios culturales significativos). En realidad no solo de Tepito sino de la ciudad de México, se pueden ver imágenes urbanas que dichos cambios ponen de relieve. En el laberinto de concreto que es el barrio bravo, se manifiestan las contradicciones entre los valores y los antivalores; entre las lealtades y las traiciones; entre los sentimientos y los deberes; entre las emociones y las decisiones. Es un retrato hablado de una etapa histórica, el cual proyecta, entre otras, la lucha por la sobrevivencia consuetudinaria, el paulatino envolvimiento en actividades delictivas como el incipiente trasiego de drogas; la recurrencia a la prostitución; los adulterios repetitivos; las injusticias laborales con las complicidades sindicales; las muertes trágicas –aun con lo previsibles que fueran-. Esta etapa histórica que catapulta a la juventud a una vida fácil con consecuencias difíciles, concluye en lo individual (¿irremediablemente?) con la derrota moral, a pesar de todas las posibilidades de éxito. Si los ambientes marcan a las personas, en esta novela se muestra a plenitud. Todas las nobles intenciones de superación se ven rebasadas por el entorno social, económico y político. El deseo y la intención de salir de ese mundo con sus rasgos culturales propios, se ven truncados por la fuerza de las costumbres y las lealtades familiares, grilletes pseudoaxiológicos que encadenan aun en contra de si mismo y de la descendencia.

Las circunstancias que aplastan a Rogelio y lo condenan a luchar por sobrevivir, y para obtener la teporocha de cada día, se convierten en la gota que derrama el vaso. Al leer las líneas finales, junto con Rogelio tras los teporochos, se van las expectativas de un mañana mejor. Se diluye la posibilidad de romper con un círculo vicioso y, por ende, se cae en el desconsuelo de constatar lo apabullante que puede ser una metrópoli, un barrio, una ideología, una (¿solo una?) decepción…¡una teporocha!

3 de diciembre de 2008

La posibilidad de escribir historia

Por Abdiel Espinoza González*


Introducción

La relación entre historia y literatura es un debate entre los historiadores que merece la pena considerarlo con el mismo grado de importancia que otros. El solo término de literatura evoca un pasado no científico para la disciplina. Es en torno a este punto, la relación entre historia y novela donde se ubicarán estas reflexiones. Para ello, tomaré de las ideas expuestas por autores como Micheal De Certeau, Roger Chaertier, Avital H. Bloch, Marcel Detienne y Fernando Del Paso.[1]

En un primer apartado elaboraré un pequeño esbozo de la relación entre el historiador y la novela, en donde haré especial énfasis en dos aspectos principales: el primero serán los cambios en el tipo de narración que el historiador ha usado para escribir la historia y el segundo trataré la posibilidad de la novela como fuente para la investigación histórica. En un segundo momento presentaré una reflexión en torno a la posibilidad de construir una nueva interpretación del pasado por medio de la novela, con el fin de construir una historia todavía más humana, con un lenguaje menos estéril, que pueda tener la oportunidad de llegar a un público más amplio.

El historiador y la novela

En sus inicios, la historia era el relato, oral o escrito, de los acontecimientos ocurridos en el pasado donde los dioses intervenían en el curso de la vida del hombre. Por medio de ella comprendían su realidad, resolvían sus dudas y daban orden a su existencia en el tiempo. Posteriormente, la historia como herramienta para la construcción de identidades fue indispensable para la formación de los Estados-Nación europeos en el siglo XIX. Por medio de estos dos ejemplos, es posible ver a una historia militante, en cuanto recurso para la acción, en donde el historiador escribía con un fin específico, para un público en el que deseaba influir para que reaccionara de una forma determinada, por lo tanto, esa reacción esperada le demandaba poner atención especial a la forma en la que narraba la historia.

La voces encantadoras de la narración transforman, desplazan y regulan el espacio social. Ejercen un poder inmenso, pero un poder que escapa al control ya que se presenta como la verdadera representación de lo que sucede o de lo que sucedió […] bajo el nombre de ciencia, también arma y moviliza clientelas. Por ello, frecuentemente más lúcidos que los mismos historiadores, los poderes políticos o económicos están siempre esforzándose por tenerla a su lado, por halagarla, por pagarla, por orientarla, por controlarla o por domesticarla.[2]

Con el desarrollo e institucionalización de las ciencias en la Europa del siglo XIX, iniciaron los trabajos de los historiadores por convertir a la historia también en ciencia, por lo que pretendieron despojarla de sus relaciones con la literatura y dotarla en cambio de marcos teóricos y metodologías pertenecientes a las ciencias sociales en boga, de esa forma la historia adquirió aparentemente un grado de cientificidad y un lugar en el terreno de la ciencia. Esa tendencia se mantuvo en el siglo XX, la Escuela de los Annales y su “nueva historia” influyeron en el cambio del objeto de estudio: ya no serían los grandes hombres, sino las estructuras o las mentalidades; en la forma de escribir, se olvidaron las narraciones y aparecieron historias con un lenguaje técnico, con cuadros y gráficas que la volvían más crítica y científica. Se daban pasos hacía una historia científica, sin embargo, esa idea no era compartida del todo por considerar que esa nueva historia abandonaba la tradición humanista de la narrativa. “El desencanto de muchos estudiosos ante las limitaciones impuestas por los métodos de las ciencias sociales trajo consigo una re-evaluación positiva de la teoría narrativa, al buscar caminos para escapar al enfoque de las “ciencias sociales”.”[3]

Sin embargo, a finales de 1980, cuando buena parte de los historiadores consideraban a las ciencias sociales en un estado de “crisis” y con ello los postulados adoptados de ellas para la historia, decidieron desplazar sus objetos de estudio y uso de fuentes para tratarlo, lo que repercutió en un cambio en sus paradigmas y acercamientos con otras disciplinas como la crítica literaria.[4] En ese nuevo cambio, la historia optó por estudiar la cultura, las tradiciones, las mentalidades, las identidades, los tiros, las creencias y representaciones. Por lo que el uso de las fuentes tradicionales para la historia ya no ayudaba a resolver los nuevos problemas. Gracias al esfuerzo intelectual y la gran capacidad de adaptación de los historiadores, la historia comenzó a tomar como objeto al libro al mismo tiempo que iniciaba trabajos para considerar a la novela como fuente para sus investigaciones, por ser una representación de una realidad pasada inmersa en un contexto especifico. En este punto la novela resulta de interés para la historia en la medida que le permite construir las representaciones que un autor desde un sitio en particular hacia de su realidad y cómo ésta era apropiada por sus lectores en los diferentes estratos de la sociedad.

La posibilidad de una nueva interpretación del pasado

Michael De Certeau se encargó de terminar por destruir el paradigma científico de la historia al historizar a la propia historiografía y descubrir la misma búsqueda de verosimilitud que existe en la novela en el relato histórico, sólo que de otra forma, si la novela se sostiene en la descripción de espacio y personajes, el relato histórico lo hace en las fuentes reales que de la realidad obtiene y presenta para cerciorarse, primeramente así mismo y después al lector, que lo que informa es verdadero.[5] Asimismo, pone en evidencia a la institución desde donde el historiador escribe, por lo tanto, lo coloca dentro de un contexto de relaciones de poder en el cual los productos, llámase relatos históricos, tienen una intención de provocar una reacción específica en el lector.[6]

El historiador una vez que ha dejado a un lado sus pretensiones de científico, está frente al reto de entender su oficio en este momento en el que la historia ya no es del todo aquella científica de los últimos dos siglos, asimismo tiene que sortear el peligro de no reducir la realidad y el conocimiento del pasado a la existencia dentro de un texto en donde encuentra validez en sí misma independientemente de la realidad material de la que habla, pertenece y desde donde fue producida. Los textos se consideran, según Chartier “desde una lectura cultural que nos recuerda que las formas que adquieren para leerse, escucharse o verse, participan, ellas también, en la construcción de su significado.”[7]

Una vez más, los claroscuros nos obligan a caminar con detenimiento, a cuidar nuestros relatos y las interpretaciones que hacemos del pasado en ellos, así como a situar nuestros relatos en una compleja red de intereses que posibilitan su publicación o no. Una vez conscientes de estos dos puntos, una buena pregunta que se antoja es: ¿Cómo puede hacer uso de la novela el historiador en su investigación y cómo ésta le puede ayudar a producir nuevas interpretaciones que tengan la posibilidad de hacerse de un público de lectores mayor y que trasciende el ámbito académico?

Reflexiones finales

El historiador hace uso de la narrativa y la descripción, como el novelista, para hilar y darle orden a su relato y poder conducir al lector por entre sus ideas y reflexiones. Una historia bien contada permitirá tener un grupo de lectores más amplios y no sólo los que quedan dentro del círculo académico. El historiador como producto histórico está inmerso en un presente al que pretende dotar de sentido con respecto a su pasado. Los problemas y objetos de estudio que el historiador aborda responden a necesidades del propio presentes.

La relación historia-novela no plantea una historia que exista solo en lo escrito sin ninguna relación directa con el mundo material que informa, por el contrario, permite una articulación entre la narrativa y la investigación, en la medida que la narrativa ordena, da los recursos para comunicar los resultados de la investigación. Un nuevo reto más para el historiador de esta relación sacada a la luz es la obligación que tienen de volver a hablar el mismo lenguaje de la sociedad, a donde se debe buscar que el producto de nuestras investigaciones pueda llegar y no sólo quedarse en el tintero o en el aplauso de los miembros de la institución que con su aceptación satisface y detiene las posibilidades de hacerse escuchar.

Por último, quiero aclarar que en ningún momento estoy proponiendo la idea de que los historiadores deberían de volcarse a escribir novela histórica con la finalidad de conseguir un público mayor de lectores. Si no que trato de poner en la mesa de la discusión nuestro propio trabajo y poner énfasis en la distancia que separan a nuestros textos de los lectores no académicos y la carrera que han iniciado desde la literatura los novelistas por escribir novelas históricas que llegan a un público más amplio presentando interpretaciones históricas que en el peor de los casos no descansan en un trabajo de investigación. Por lo tanto, presento, a manera de sugerencia, una nueva adaptación al contexto, una apropiación de la narrativa en la historia que la vuelva más humana y nos permita ser leídos por la sociedad, en la medida que lo logremos tendremos la oportunidad de que los resultados de nuestras investigaciones sean útiles y apropiados por la sociedad.

Bibliografía

Bloch H, Avital. Política, pensamiento e historiografía en Estados Unidos contemporáneos. México: Universidad de Colima, 2005.
Chartier, Roger. El mundo como representación. Barcelona: Gedisa, 1999.
_____. El presente del pasado. Escritura de la historia, historia de lo escrito. México: Universidad Iberoamericana, 2005.
De Certeau, Michael. Historia y literatura. Historia y Psicoanálisis. Entre ciencia y ficción. México: Universidad Iberoamericana, 2003.
_____. Historia y Psicoanálisis. Entre ciencia y ficción. México: Universidad Iberoamericana, 2003.
Del Paso, Fernando. Noticias del imperio. México: Punto de lectura, 2008.

* Licenciatura en Historia, séptimo semestre, Seminario de Historia Cultural. Tijuana, Baja California, 2 de diciembre de 2008.
[1] Michael De Certeau, Historia y Psicoanálisis. Entre ciencia y ficción (México: Universidad Iberoamericana, 2003); Michael De Certeau, Historia y literatura. Historia y Psicoanálisis. Entre ciencia y ficción (México: Universidad Iberoamericana, 2003); Roger Chartier, El mundo como representación (Barcelona: Gedisa, 1999); Roger Chartier, El presente del pasado. Escritura de la historia, historia de lo escrito (México: Universidad Iberoamericana, 2005); Avital H. Bloch, Política, pensamiento e historiografía en Estados Unidos contemporáneos (México: Universidad de Colima, 2005); Fernando Del Paso, Noticias del imperio (México: Punto de lectura, 2008).
[2] Michael De Certeau, Historia y Psicoanálisis, 59.
[3] Avital H. Bloch, Política, pensamiento e historiografía, 87.
[4] Roger Chartier, El mundo como representación, 46 – 47.
[5] Michael De Certeau, Historia y Psicoanálisis, 54.
[6] Ibid, 55.
[7] Roger Chartier, El presente del pasado, 26.

2 de diciembre de 2008

Aura... un retrato oscuro de lo femenino

Por Pedro Espinoza Meléndez

Hay dos aspectos de la novela sobre los cuales no pude evitar que se centrara mi atención. Por un lado, la imagen que se proyecta sobre el historiador, y por otro, la forma en que Carlos Fuentes plasma la incomprensión de lo femenino.

Felipe Montero es un historiador a la vieja usanza, cuya habilidad recae en poder leer y transcribir documentos antiguos. Estudió en Francia, pero en nuestro país simplemente se ha dedicado a dar clases. También es, de alguna manera, un intelectual ambicioso, con planes de reescribir mucho de lo que se ha publicado sobre la conquista de América, pero que por razones económicas, se ve obligado a llevar a cabo otro tipo de trabajos, que si bien no le son de su total agrado, le dan para comer.

Por otro lado, me parece que la frase de Michelet con que abre la novela, hace referencia al que creo que es el objetivo principal de la obra. Carlos Fuentes plasma la incapacidad del hombre para comprender el mundo y el pensamiento femenino. Por ello, a lo primero que me remite esta novela es a la historia de género.

Todos los simbolismos de la casa en la que viven doña Consuelo y Aura están relacionados de alguna manera con lo femenino. Esto significa para el hombre oscuridad, no porque sea algo negativo, sino porque se trata de un entorno que le es ajeno, desconocido. Las referencias a lo religioso y a las imágenes de santos y vírgenes, así como al encierro (es que nos amurallaron…) me hacen pensar en el papel jugado por la mujer dentro de la cultura y el pensamiento tradicional mexicano.

Esa incapacidad de comprender lo femenino, lo otro, es lo que hace que se creen mitologías a su alrededor. Los rituales, la noche, la brujería, y demás elementos que el varón observa con asombro y cierto, miedo no son necesariamente símbolos de lo malo, sino de lo diferente, lo desconocido, lo incomprendido.

1 de diciembre de 2008

Comentario de Frankenstein o el moderno Prometeo.

Por Sarai Espinoza

Frankenstein o el moderno Prometeo.

Frankenstein o el moderno Prometeo escrita por Mary Shelley (1797-1851), hija de dos pensadores progresistas William Godwin y Mary Wollstonecraft cuya influencia establecería las bases intelectuales e ideológicas de Shelley. Compañera y esposa de Percy Shelley, su unión duraría solo ocho años y la muerte de éste impactaría de sobremanera a Mary. Escribió novelas y relatos, dos de ellos fundamentales para la literatura: Frankenstein escrita en 1818, obra de ciencia ficción, y la novela futurista The last man. Además seria editora de las obras de Percy Shelley, y contribuiría a la comprensión de sus obras mediante la critica-biográfica de la que fue pionera.

Frankenstein esta conformada por tres narraciones principales: la primera se centra en la vida y acciones de Viktor Frankenstein, la segunda nos menciona el desarrollo del Monstruo desde su creación hasta los crímenes que comete, y por ultimo las cartas que Robert Walton envía a su hermana relatando los últimos días de Viktor Frankenstein.
La novela tiene como figuras principales a Viktor Frankenstein y el “Monstruo”. Viktor científico que logra consolidar uno de los deseos más inexplicables del ser humano, el dotarse de divinidad al crear la vida de la nada. Viktor construye con cuerpos inertes que de forma inexplicable darían vida al “Monstruo”. El “Monstruo” cuya apariencia es abominable al ojo humano; cobra vida en un mundo donde nadie lo acepta ni siquiera su creador Viktor Frankenstein. Al paso del tiempo y sintiéndose rechazado por todos decide cobrar venganza en la figura de su creador asesinando a cada uno de sus seres queridos, empezando con su hermano William y finalizando con el propio Viktor.

Frankenstein o el moderno Prometeo tiene la capacidad de ofrecer al lector la oportunidad de trasportarse de forma espectacular a toda una serie de paisajes, sentimientos, figuras, y acciones narradas en la novela. Genera el conflicto, a uno como lector, de definir quién es el villano de la historia, si Viktor que da vida a algo que el mismo termina odiando; o el “Monstruo” que asesina personas inocentes orillado por la incomprensión. Algunas de las ideas plasmadas en la novela son: los alcances de la ciencia, el tema de la divinidad, el desprecio por aquello que es diferente a uno, y lo más importante refleja la participación femenina en la literatura.

Sólo la historia y yo…que estamos vivas y locas. Reflexiones en torno a la historia

*Por Abdiel Espinoza González


“Sólo la historia y yo, Maximiliano, que estamos vivas y locas. Pero a mí se me está acabando la vida.”[1]

Una visión a la vida cotidiana del Segundo Imperio Mexicano, una historia social del México decimonono, una historia de la cultura política de la clase dominante mexicana, una historia de las mentalidades durante la intervención francesa, una historia oral de las batallas olvidadas, una reconstrucción del pensamiento y las representaciones del mundo por parte de Maximiliano y Carlota es lo que Fernando del Paso nos ofrece en esta historia total del Segundo Imperio contenida en la novela Noticias del imperio.[2]

Esta novela histórica es un trabajo valioso, parte de un hecho histórico, un acontecimiento real como la intervención francesa en México en 1862 y el segundo Imperio Mexicano, y construye una historia novelada, en donde le da voz a personajes históricos como Maximiliano, Juárez, Carlota, permitiéndonos entrar en su pensamiento y su forma de comprender el mundo que les tocó vivir. Sin embargo, no solo atiende a los grandes personajes, también se ocupa de dar voz y espacio en la trama a personajes de los diferentes sectores de la sociedad, que rescatan de voz propia, su historia y su participación en la historia.

El trabajo de Del Paso nos permite trabajar muchos aspectos de su novela, entre los más valiosos, desde mi punto de vista, ya mencionamos algunos renglones más arriba, pero existe la necesidad de centrar la atención particularmente en dos ideas en las que reflexionaré.

La primera es la construcción de un discurso histórico a partir de distintas voces a lo largo de toda la novela, que son en gran medida ellas las que van relatando la historia, pero sustentada en una investigación histórica, logrando de esa forma borrar casi por completo esa fina línea entre historia y literatura, pues en algunas partes de la novela se puede leer una interpretación histórica de las fuentes consultadas por el autor, a tal grado que se olvida, en ciertos puntos, que se disfruta de una novela, recordándolo únicamente cuando los personajes entablan diálogos o nos sumergimos en sus pensamientos.

Lo interesante del texto es que el autor en ningún momento está cuestionando el hecho histórico en sí, pues está, como los historiadores, completamente seguro que ocurrió, en realidad, lo que sí hace Del Paso es cuestionar las interpretaciones históricas hechas del mismo suceso, y por lo tanto, cuestiona a la realidad del presente que se justifica en determinadas interpretaciones que construye del pasado.

La segunda idea a desarrollar es el sentido de la historia para Fernando del Paso, que considero se plasma a través de toda la novela y en la estructura de la misma, no obstante, tomaré, a manera de delimitación, el capitulo primero de la novela, para que éste sea el margen donde encuadren mis ideas.

Desde mi punto de vista, el autor pone en palabras de una loca su concepción de la historia, en la que conceptos como locura y memoria van de la mano y hacen posible la idea, porque resisten al propio tiempo; pues sólo un loco puede reconstruir una realidad pasada usando su memoria y continuar viviendo en el presente, este péndulo o portal que permite hacer los saltos en los tiempos es la locura, por consecuencia, los historiadores tienen un cierto grado de ella para poder hacer su trabajo, en cuanto se vuelve una operación difícil e inentendible para el corpus científico. “Si supieras, Max, qué terror me dio la primera vez, cuando vi todas esas páginas en blanco, cuando me di cuenta que si no encontraba mis recuerdos tendría que inventarlos”.[3]

La historia es el constante intento por recordarnos en el “yo soy” de Carlota para darle sentido y coherencia a nuestro presente, “Ya no tengo testigos de mi vida. Si tú no me ayudas, quién más podría ayudarme, Max: a todos les llegó el día de su muerte. Qué pena tener que decírtelo y qué alegría”[4]. De esta manera, la historia válida para Del Paso no es únicamente la escrita, ya que nos oculta tanto, por el contrario, la historia válida, la que es o debería ser contada es aquella que se recuerda, por el testigo del “yo estuve ahí”, y yo, en un acto consciente de hacer sobrevivir mi mundo a mi vida, es podértelo contar y comunicarlo en la tradición oral. Por eso que Carlota se pregunte constantemente:

“Y el otro día me asomé a la ventana y me enteré que se había muerto el siglo y que se había muerto el Imperio Austrohúngaro y que se había muerto con un millón de hombres en el Valle del Somme.

Y ahora, “¿quién de los vivos puede decir que vio nacer a tu padre Napoleón Segundo Rey de Roma? ¿Quién de los vivos puede contar que lo vio pasear en la carroza de plata…? […]¿Quién te vio a ti jugar con tu hermano…?”[5]

Por lo tanto, la historia se preserva porque se guarda en la memoria, y en este punto entra al centro del debate la memoria como factor indispensable de la practica histórica: “¿Y quien, de los vivos, nos recuerda? […] quien, dime, recuerda lo verdes que eran los ojos del traidor López? Sólo la historia y yo, Maximiliano.”[6]

La historia es el constante esfuerzo por recordar y dar sentido a los recuerdos, el historiador, en su locura, tiene la capacidad de moverse entre tiempos para poder construir su relato desde el presente. El trabajo de Del Paso debería plantearnos a todos nosotros el propio quehacer histórico y algo mucho más importante que en el peor de los casos siempre ignoramos, la escritura de la historia, la forma de narrar la historia y por supuesto, el lector que ha de apropiarse del texto. Pensar la narrativa en la historia y el lector nos obligará a considerar más nuestro papel en el proceso de investigación y el peso de nuestro lugar social en nuestro trabajo.

[1] Ibid, 36

[2] Fernando del Paso, Noticias del imperio. México:

[3] Ibid, 29

[4] Ibid, 30

[5] Ibid, 31

[6] Ibid, 33-34

30 de noviembre de 2008

Comentario a la novela de Andamios de Mario Benedetti

Por Alejandra Ortiz Chacón

"Lo que ocurre es que el país ha cambiado y yo he cambiado. Durante muchos años el país estuvo amputado de muchas cosas y yo estuve amputado del país. Todo es cuestión de tiempo. Poco a poco voy entendiendo un pasado que todavía está aquí, al alcance de la duda."
[1]

Mario Benedetti, reconocido más bien como poeta, escribe Andamios con el propósito de recuperar la memoria de un “desexiliado”. Este libro es una de sus últimas publicaciones y es sin duda una novela muy completa, de una prosa bastante amena. A través de su personaje, Javier Montes, Benedetti nos introduce en la vida de un “desexiliado”, es decir, de alguien que regresa a su país después de haber sido obligado a salir. Este personaje se construye a través de 75 andamios o capítulos, que representan distintos encuentros con viejos amigos de la militancia, cartas a su familia, editoriales escritas para un periódico madrileño, así como recuerdos del pasado, sucesos de su presente y uno que otro poema evocando el tema de la pertenencia.

Andamios es una novela inscrita en el contexto de la dictadura militar en Uruguay que obliga a muchos intelectuales a huir del país. El escritor es uno de los muchos que viven este episodio de la historia y a través del personaje principal nos cuenta la vida común de los que sufrieron la dictadura. Considero que el valor histórico de esta obra es esa, el de recuperar la memoria del "desexiliado", el de dibujar de una manera creativa los traumas, conquistas, fracasos y recuerdos de aquellos que vivieron bajo la régimen autoritario. A través de sus andamios, Benedetti intenta encontrarse con la cara del uruguayo, de crear puentes a través de la memoria; intenta reconocer su país y reconocerse a sí mismo que ahora es otro. Es una búsqueda de identidad, que en medio de la denuncia de la situación actual de Uruguay, de América Latina y el mundo, la memoria se presentan como andamio, como alternativa y como terapia para la historia.
________________
1. Mario Benedetti, Andamios, (España: Santillana, 2008): 236.

25 de noviembre de 2008

La metamorfosis

Franz Kafka
Por Carlos Salas Contreras.
El gran novelista y cuentista cheko, de origen judío, escribió un relato muy interesante y doloroso, Metamorfosis, para unos, un cuento largo, y para otros una novela corta .Kafka, con su ingenio logra crear un mundo lleno de sorpresas, un mundo que muy bien pudiéramos decir, que muchas de las cosas presentadas son autobiográficas. El autor nos remonta en un ambiente desolador, un cuarto, que muy bien podría ser la sociedad, que oprime y desgarra al individuo. Gragorio Samsa, un vendedor de seguros y un obrero muy responsable con su trabajo, despierta una mañana convertido en un repugnante escarabajo. Tiene una larga lucha tratando de dominar su nuevo cuerpo para poder levantarse e ir al trabajo. Sin embargo a partir de ese momento su vida cambia y la de las personas que lo rodean. Pasa mucho tiempo tratando de levatanrse, pero no puede. Afuera, frente a la puerta, sus familiares, preocupados, tratan de que salga. La hermana lo llama, el padre muy molesto lo llama y la madre trata de justificarlo diciendo que es posible que esté enfermo.Muchas son las cosas que pasan en esta novela. En un principio la familia le tiene lástima y lo cuida, especialmente su hermana que lo alimenta. En una ocasión sale de su cuarto y su padre lo golpea con un bastón causándole una herida. El cuarto es muy incómodo para Gregorio. Su hermana y su madre deciden sacar todas las cosas del cuarto para que pueda disfrutar de más espacio. Siempre se mantiene limpio, gracias a Grete.
La novela se escribió después de la primera guerra mundial, Su vida no estuvo dotada de grandes hazañas, pues era tímido y antisocial; su padre ejercía un control absoluto sobre Kafka, la metamorfosis es una de las novelas más reconocidas, ya que refleja indudablemente su vida bajo la fuerte influencia de su padre, y la crítica del régimen de aquéllos años en la Europa del Este. El autor plantea, de una manera extraordinaria, su biografía, su sometimiento hacia su padre, dándonos a conocer las consecuencias y sentimientos experimentados bajo tal régimen autoritario, en donde el único error a cometer es haber nacido dentro de ese sistema. Asimismo, la obra en cuestión es una clase de crítica al gobierno de aquella época, plena de subordinación y autoritarismo, donde las cosas están ya predeterminadas sin explicación ni razón alguna como se observa en el relato, así como la inferioridad suscitada por el hecho de ser judío.Sin duda la novela refleja su biografía ya parte de las escenas son contadas como si fuera la vida que vivió, Kafka estuvo enfermo de poliomielitis y su hermana lo cuidó cuando se enfermó, aparte el autor refleja después de convertirse en escarabajo, y de alguna manera Kafka fue objeto de burlas y desprecio por causa de ser judío ya que vivió en una época y en un país donde con el simple hecho de ser judío, acarreaba una serie de desprecios y rechazos por parte de la sociedad de la época.

21 de noviembre de 2008

Comentario sobre "Las batallas en el desierto" de José Emilio Pacheco

Por Sarai Espinoza Solorio
“El amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio”

Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco fue publicada en 1981. Se encuentra ubicada en el año de 1948 y nos narra la historia de Carlitos un adolescente de clase media cuya vida atraviesa una serie de cambios importantes. Las batallas en el desierto es una novela corta pero con una serie de matices por demás interesantes, si se quiere tener una lectura rápida y de excelente contenido se convierte en la elección perfecta. La novela esta dividida en doce capítulos, en el que se narran diferentes procesos o circunstancias de la vida del “personaje principal” Carlitos.

Carlitos es un niño que ha pasado por una serie de problemas como enfrentar y adaptarse a la ruina temporal de su padre, cambio de vivienda, escuela, actividades, amigos, etc., aunque uno de los efectos más importantes se da cuando se enamora de Mariana la mamá de Jim compañero y amigo de Carlitos. La imagen de Carlitos nos transporta a aquellas cosas que nos aterran de la vida como: la soledad, el temor, la envidia y por último los amores “imposibles”

En las batallas en el desierto podemos encontrar tres temáticas principales: El amor de Carlitos por Mariana, las actitudes un tanto inadecuadas de la sociedad, y la transformación del país en esa época. Las tres narradas en primera persona, desde el personaje de Carlitos, primero con su cercanía a Jim y a su madre además de los cambios de comportamiento que el niño comienza a demostrar. En segundo termino esta la forma en que los compañeros de escuela de Jim perciben conflictos bélicos, realizan comentarios fuertes de la relación de Mariana con el Señor (la moral de los años 40), y reflejar la corrupción del gobierno de Miguel Alemán. Por último esta la imagen de la incorporación al país de influencias extranjeras económicas y culturales además de la transformación por la que atraviesa la ciudad de México.

18 de noviembre de 2008

Pedro Páramo: Juan Rulfo

Por Carlos Salas Contreras

Juan Rulfo escribe en dos partes la narración de la historia, en la primera parte de la obra, el tiempo es por así decirlo cronológico, en apariencia real; pero el la segunda parte de la novela se observa, que estamos ante un tiempo ya transcurrido, la novela cumple con el cometido de evocar un pasado, de hacer uso de la memoria puesto que el protagonista está ya muerto. El pueblo donde se desarrolla la narración, Comala es un lugar a la vez, real e irreal, como lo son los personajes. Comala la ciudad muerta, el lugar donde Juan Preciado, llega en busca de su padre, Pedro Páramo, al que desconoce, cumple de manera magistral como decorado, para el desarrollo de la acción. Donde sus habitantes a modo de fantasmas, “viven” condicionados por la presencia física y vengativa de Pedro Páramo.

En el inicio de la obra Juan Preciado promete a su madre en el lecho de muerte ir a Comala a reclamar a su padre, Pedro Páramo, "lo que es suyo". Dolores Preciado, su madre, le da una visión idílica del pueblo mexicano el cual extraña y en el cual conoció a Pedro Páramo y al que no va a volver a ver. Camino a Comala se encuentra con Abundio, un personaje que resulta ser crucial para la obra, Éste le dice que también es hijo de Pedro Páramo, pero que el cacique ya ha muerto, lo cual desconcierta al protagonista. Así pues, al llegar a Comala se encuentra con un pueblo desolado, lleno de miseria, fantasmal, abandonado, semejante a un infierno y cuya atmósfera está llena de muerte. Esta novela pertenece al realismo mágico, tendencia literaria latinoamericana que presenta lo paranormal,y en el cual Rulfo nos enseña que domina a la perfección (como en este caso las apariciones de almas en pena) como algo cotidiano y la cual tiende a abandonar por lo tanto los criterios racionales. Así por ejemplo, Juan Preciado se va encontrando con diversos personajes que en realidad son almas en pena, como lentamente comprenderá. Pero hay muchos más elementos que cargan de "muerte" el ambiente. Así pues, se oyen los murmullos de los muertos, hay muchos escenarios en penumbra o aparecen símbolos como los de un caballo despavorido.

Finalmente, cuando Juan Preciado se percata de lo que está ocurriendo se muere desesperado. Es aquí donde nos damos cuenta que realmente Juan Preciado estaba muerto, y hasta el momento formaba parte de una conversación desde la tumba con otra alma en pena, Dorotea, que se encargaba de llevar mujeres a Miguel Páramo (hijo de Pedro Páramo).

Lo llamativo de esta historia es la mezcla de historias, pues paralelamente a esto nos es narrada la historia de Pedro Páramo en lo que se llama Plano B (siendo Plano A la historia de su hijo). Reside en ello la mayor dificultad de la novela, pues los fragmentos del segundo plano están en un completo desorden, ahí es donde le toca al lector usar su imaginación, esto es lo que quiere que hagamos Juan Rulfo con esta novela.

Siguiendo con la novela, sin embargo y a pesar de todo su poder, siempre se le ha escapado el amor de Susana San Juan, que de hecho acaba enloqueciendo y huyendo con su padre ante el acoso del cacique. Éste manda buscarla por toda la zona y es encontrada tras treinta años. Su brutalidad le lleva a ordenar el asesinato del padre para que ella dependa definitivamente de él. Pero poco después ella muere y con ella todas las ilusiones de él, que acaba deprimido el resto de sus días.

En conclusión, a novela en el contexto histórico se sitúa en la época de la revolución mexicana, retratando un pueblo fantasma, lleno de miseria después de la revolución mexicana, Rulfo supo de alguna manera retratar las condiciones del país de la época en que el vivió, ya que utilizó la novela para hacer una critica social de las condiciones en que se encontraba en bastantes zonas rurales el país, después de la revolución mexicana,y que Rulfo en la novela, nos enseña las condiciones en la que se encontraba Comala,y que precisamente esas eran las condiciones de casi todas las zonas rurales del país, llenas de miseria y fantasmales.Al mostrarnos a Pedro Páramo, como el cacique del pueblo, nos muestra lo que pasaba realmente en los pueblos rurales del México del siglo pasado.