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2 de diciembre de 2008

El descubrimiento de América, de Tzvetan Todorov.

Comentario por Sarai Espinoza
“El descubrimiento de América”
Tzvetan Todorov nació en Sofía, Bulgaria el 1 de marzo de 1939, desarrollando gran parte de su vida dentro de la Bulgaria comunista. Todorov tiene entre sus habilidades el ser lingüista, historiador, filósofo, semiólogo, crítico y teórico literario.

En una primera etapa, inicia su formación académica en la Universidad de Sofía en el año de 1963 donde estudia filología eslava con maestros reconocidos como Roman Jakobson. Para 1963 cambia su residencia a Francia, en donde se relaciona con personajes del nivel de Rolando Barthes y Gérard Genette; además del lado filosófico tiene la influencia de Jean-Jacques Rousseau. Todorov se doctoró en 1966 con la tesis sobre “Las amistades peligrosas de Choderlos de Laclos” (publicada con el título Literatura y significación, 1967) bajo la dirección de Roland Barthes, de ahí la relevancia de este último en la vida y obra de Todorov.

Todorov se define como un hombre desplazado, hecho que se relaciona con el periodo que le toca vivir y cambio de residencia a París. Algunos de los temas que se manejan en sus textos son: la verdad, el mal, la justicia, la memoria, el desarraigo, el encuentro de culturas (se observa a través del capítulo “El descubrimiento de América” con la relación español-indígenas), y las democracias modernas.

Su amor por la literatura lo lleva a atravesar fronteras, saltar barreras, unir ámbitos en apariencia inconciliables, ya se trate de lenguas, culturas o disciplinas.[1]Es innegable la influencia de la literatura en la composición narrativa del autor, inclusive en el capítulo El descubrimiento de América se pueden observar el excelente manejo que Todorov tiene del lenguaje. Uno de los aportes más importantes que realiza a la teoría literaria fue la definición que hace de lo fantástico, señalando que es un espacio de equilibrio entre lo extraño y lo maravilloso publicada en Introducción a la literatura fantástica ,1970.

A pesar de que inicia como representante del estructuralismo con el paso del tiempo fue cambiando sus temas de interés hacia el análisis cultural y la historia de las ideas. De su obra teórica destaca la difusión del pensamiento de los formalistas rusos; en sus temas de estudio destacan los temas de la conquista de América, y los campos de concentración tanto nazis como de la Rusia estalinista.[2]

Algunas de sus obras más importantes son: Teoría de la literatura, textos de los formalistas rusos 1966, Introducción a la literatura fantástica 1970, Simbolismos e interpretación 1978, Memoria del mal, tentación del bien. Indagación sobre el siglo XX 2000, La conquista de América, la cuestión del otro, 2001.

En el capítulo “Descubrir” Todorov realiza un análisis, construcción e interpretación de un personaje a través de las representaciones. Representaciones que se centran en la explicación o significación de ciertas palabras e imágenes. Además aborda uno de los temas más interesantes, debatidos e investigados de la historia, como lo es la conquista de América.

Todorov “facilita” la lectura de su capitulo al plantear todos aquellos elementos que lo integran y que a la postre explicará. A manera de introducción comienza por señalar el “problema del otro”, siendo éste una representación de algo diferente con particularidades pero que a la vez se complemente o es parecido a mí. Además parte su trabajo con una frase que de alguna manera representa a él y a su capítulo, “el presente me importa más que el pasado”. Para Todorov la construcción del pasado sería una señal de lo que queremos concebir o conformar en nuestro presente.

Aparte de señalar el problema del otro, ejemplifica la forma en que abordará su tema, a través de resúmenes, escenas visiones de conjunto que se pueden relacionar con la hermenéutica. También nos presenta las estructuras que forman su capítulo como los son: las unidades de tiempo, acción y lugar. Por último la justificación que lo lleva a este estudio es primero, la descripción que hace del mismo como moralista y, en segundo termino el hecho de que para Todorov el descubrimiento de América “es el encuentro más asombroso de nuestra historia” (Todorov , 14-15).

Dentro de la introducción del capítulo, Todorov inicia la construcción de Cristóbal Colón, y de su percepción acerca de los Otros. Se observan elementos figurativos personaje traducido en su relación con la naturaleza; y la forma en que su percepción del indígena forma parte de una imagen particular de su persona.

En Colón Hermeneuta el autor desentraña aquellas representaciones que forman parte de la narrativa e ideología del autor. En el ámbito de las representaciones encontramos que Colón comparte tres esferas del mundo: el humano, el divino y la naturaleza (Ibíd.,23). Gran parte de sus relatos e interpretaciones se determinan por estos tres elementos; lo divino se relaciona a su religiosidad, lo humano a él, así como la naturaleza integra su definición primordial de todo lo que lo rodea. Sin embargo podemos observar que muchas de sus interpretaciones se determinan, de alguna manera, por su bagaje cultural; como es el caso de las constantes explicaciones que nos transportan a personajes como Marco Polo o de
Plinio.

Dentro de la interpretación que hace de las imágenes, muchas de ellas se vinculan a los deseos primordiales de Colón. La naturaleza lo transporta a un mundo más allá de lo terrenal, es decir encaminadas a situaciones divinas o fantásticas. Los términos de playas o montañas hermosas están encaminados al deseo interminable de la búsqueda y obtención de oro. Oro que de cierta forma contribuye o es parte de ese “deseo” imperante de financiar o dirigir una cruzada. Inclusive el autor se aventura a hacer una interpretación del nombre de Colón, cuyos significados se asemejan a su forma de actuar, relacionarse e inclusive a se carácter de conquistador.

En Colón y los indios se rescatan aquellos elementos que estructuran la concepción que Colón tenia del indígena. Todorov hace énfasis en señalar la relación que Colón establece entre naturaleza e indígenas. El indígena ya sea individual o colectivamente, es igualado a la naturaleza, porque en cierto sentido la naturaleza refleja la necesidad de explorarse, “protegerse” y orientar u ocasionar su crecimiento.

Por otro es precisamente en Colón y los indios donde Todorov comienza a utilizar términos como: desnudez espiritual, cultura espiritual, identidad cultural y culturalmente vírgenes. Lo anterior en aras del nulo conocimiento y apreciación que los indios tienen de la cultura, así como de las formas apropiadas de desarrollarse en un medio social.

Este capítulo estudia de forma relevante y amena uno de los momentos más importantes de América, como lo es su descubrimiento; sin embargo este no será el tema primordial de Todorov. Para Todorov mediante el uso de las imágenes, representaciones y lenguaje se puede construir-describir el pensamiento de un individuo. Por otro lado resulta interesante la forma en que el autor va intercalando los diálogos y las citas, hecho que refleja las influencias literarias y filosóficas que tiene. Además se puede observar desde otra perspectiva este personaje (Cristóbal Colón) cuya formación se da a partir de él mismo, gracias a sus cartas.

Por otro lado Todorov nos lleva a comprender los fenómenos históricos bajo una forma diferente, basada en las representaciones, imágenes y diálogos. Debido a lo anterior, considero que Todorov de alguna manera se encuentra dentro de un proceso reinventivo en la escritura de la historia. Donde las visiones ya no son planas o estáticas sino que se encuentran en constante evolución, tanto en la forma de concebir como de explicar y abordar a la historia.

[1] Fundación Príncipe de Asturias, “Tzvetan Todorov”, http://www.fundacionprincipedeasturias.org/esp/04/premiados/trayectorias/trayectoria843.html, (acceso noviembre 07, 2008)
[2] Fava Paolo, “Tzvetan Todorov y la literatura fantástica”, Papel en blanco, junio 26, 2008, http://www.papelenblanco.com/2008/06/26-tzvetan-todorov-y-la-literatura-fantastica, (acceso noviembre 07, 2008)

Salir, de Michelle Perrot.

Comentario por Sarai Espinoza.


"Salir".

En el capítulo “Salir” Michelle Perrot realiza un estudio acerca de las transformaciones de las que fueron objeto las mujeres durante el siglo XIX. Sobre todo hace referencia a las mujeres europeas y norteamericanas que como el titulo mismo lo dice, modificaron sus estructuras y su desarrollo como miembro activo de la sociedad; en su mayoría una sociedad determinada por la masculinidad. Es decir, la mujer dejó de tener una imagen inerte, vacía y determinada para encaminarse a otra clase de percepción inclusive de sí misma.

Perrot parte su investigación desde la ciudad, debido a que esta estructura se convierte en el primer eje de “liberación” de las mujeres. Uno de los primeros medios para desenvolver en el ámbito citadino fue la caridad. Mediante la caridad las mujeres podían visitar enfermos, cárceles, pobres, etc., situación que les permitía moverse constantemente de sitios con el fin de colaborar con el prójimo (Michelle Perrot, 156).

Las mujeres, según Perrot, no tendrían que esperar ningún beneficio a cambio de la caridad, el simple hecho de contribuir con la ciudad a través de este medio las llevaba -de alguna manera- tener beneficios personales. Gracias a la caridad las mujeres pudieron construir una imagen particular de su sociedad, modificar su percepción acerca de ellas mismas y, sobre todo vincularse más rápidamente con su entorno social. Por otro lado Perrot señala que “la filantropía deja de ser solo filantropía para convertirse en trabajo social”; siendo esta una posible primera forma de insertarse en las formas laborales de la época.

Sin embargo la filantropía no se manejaba igualitariamente en todas las esferas sociales, debido a que la experiencia que les pudiese dejar a unas u otras era completamente distinta. Por un lado a las mujeres burguesas les brindó la posibilidad de desarrollarse en otras áreas como la administrativa, financiera, de la comunicación, entre otras. Sin embargo en un mundo dominado por hombres, el ascender en esa clase de puestos era complicado, casi imposible, hecho que llevó a que se planteara la posibilidad de obtener reconocimiento académico-profesional con vistas a figurar dentro de una escala social determinada y ejecutada por el sexo opuesto(Ibíd., 160) .

Esta inserción de la mujer en sociedad se puede ver reflejada en el aspecto laboral, sobre todo con las obreras. Las obreras comienzan a constituir una fuerza de trabajo importante, inclusive con la capacidad como para generar sus propios sindicatos y efectuar huelgas. Además la misma época, de alguna forma, exige que las mujeres trabajen no solo para participar en el hogar sino también para formar sus propios espacios de pertenencia y crecimiento (Ibíd., 165).
Otro de los temas que desarrolla Perrot, se centra en la implicación del espacio: migraciones y viajes. ¿Por qué podrían ser relevantes los viajes y las migraciones en el desarrollo de las mujeres?, ¿Pudo llevar este hecho a la construcción de una “nueva” femineidad, más libre, más capaz, mas visionaria? Estas dos preguntas nos llevan a una problemática interesante, primero comprender que relevancia tiene el conocer y segundo, si esto último realmente contribuyó a la formación social, política y cultural de la mujer.

De alguna forma el que las mujeres tuvieran durante el siglo XIX la oportunidad de conocer diversas formas sociales, de interacción humana, religiosas, etc., contribuye a modificar su estructura de lo ya conocido para interactuar en eso “nuevo” que ahora le genera interés (Ibíd., 169). Por otro lado el dar por hecho que se concibe o construye una nueva mujer, es posible e “imposible” a la vez. Es posible para aquellas mujeres que tienen la capacidad de viajar y relacionarse laboral o socialmente, y resulta imposible para aquellas que viven bajo el yugo de llevar una casa, una familia y un marido. Aunque me resulta fundamental señalar que el simple hecho de relacionarte con alguien ajeno a ti, permite que concibas las imágenes, las personas e inclusive el mundo de otra forma.

Otra de las cuestiones que aborda la autora es la participación que tuvieron las mujeres en las luchas de independencia nacional y en las revoluciones. Ya no fueron solo espectadores sino que contribuyeron activamente a sus países mediante la enfermería, cocineras, unas pocas con las armas (caso de Grecia), y otras con la palabra. Este hecho de alguna manera rompe con el esquema convencional de la mujer como imagen tranquila, hogareña, etc.

Por último la palabra “Salir” en este capítulo refleja el cambio estructural que hubo en las mujeres. Salir no sería sólo dejar el hogar, viajar, trabajar, salir representaba la idea de modificar la relación hombre-mujer, pero sobre todo cambiar la relación mujer-sociedad ya no sólo como creadora de hogares sino también como ser pensante, activo e individual.

La historia, ciencia y ficción, de Michel De Certeau.

Comentario por Sarai Espinoza


“La historia, ciencia y ficción”.
En el capítulo La historia, ciencia y ficción, de Michel De Certeau se señalan algunas de las características más importantes del desarrollo de la historiografía y la comprensión de la construcción de los discursos históricos en general. El capitulo se conforma de la siguiente manera: ficciones, lo legendario de la institución, cientificidad e historia: la informática y por último ciencia-ficción, o el lugar del tiempo. En cada uno de los subtemas la ficción se convierte en el tema principal del análisis que hace Roger Chartier.

Chartier señala cuatro funcionamientos posibles de la ficción en el discurso del historiador: ficción e historia, ficción y realidad, ficción y ciencia, la ficción y lo propio (Michelle De Certeau, 51). A pesar de que el autor la división anterior, es inevitable que el tema de la ficción se convierte en el eje principal de este estudio. Ficción que puede estar abocada a la historiografía, a las instituciones e inclusive en aquellos medios científicos, que se dicen completamente objetivos.

La ficción, bajo sus modalidades míticas, literarias, científicas o metafóricas, es un discurso que “informa” lo real pero no pretende ni representarlo ni acreditarse en él. Por eso ella se opone fundamentalmente a una historiografía que se funda siempre en la ambición de decir lo real-y por lo tanto en la imposibilidad de hacer su duelo de lo real (Ibíd., 54). Centrándose en el hecho de que la ficción en un momento dado puede representar ese lado subjetivo de la historia; ya que no todas las explicaciones dadas son y se sustentan en la completa objetividad.

Otro de los temas tratados en el capitulo es el de la historiografía y las formas en que esta se aborda. Uno de los primeros elementos que los que se podrían hacer mención es que la historiografía representa lo “real”, pero a su vez es un discurso producido por una las instituciones. Además de que la historiografía se convierte en un aspecto que engloba ideas, discursos, política, entre otras. Por otra parte la historiografía es también una práctica social en la que los individuos, generan y desarrollan sus concepciones del mundo a través de la disciplina de la historia.

En historiografía, las dos causas, la del objeto y la del tiempo, están efectivamente ligadas, y sin duda la objetivación del pasado, desde hace tres siglos, hizo del tiempo lo impensado de una disciplina que no cesa de utilizarlo como un instrumento taxonómico (Ibíd., 69). Por ello la relevancia del tema de lo objetivo y subjetivo en la historia. Sobre todo si queda la problemática del tiempo como algo que no es tangible, y que solo podría explicarse a través de las percepciones de algo externo a tiempo mismo. Además el tiempo tiene consigo la intervención de los sujetos, cuyos resultados o imágenes pueden generar un sin fin de explicaciones.

En este capítulo Michel de Certeau explica algunas de las partes más relevantes de la historia, como lo es la historiografía. Tomando a la historiografía como punto de partida, en el sentido de que ésta permite la construcción y explicación de las ideas. Por otro lado la ficción es en parte subjetividad; sin embargo la ficción no es extraña a lo real. Debido a que todo lo real puede tener en pequeñas cantidades algo de ficción. A pesar de que, de forma personal, no me agradan del todo este autor, pienso que sus aportaciones al estudio de la historia son importantes sobre todo si tomamos en cuenta las problemáticas que pone a discusión.

Bibliografía.
De Certeau, Michel. “IV. La historia, ciencia y ficción”, Historia y Psicoanálisis. Entre ciencia y ficción. México: Universidad Iberoamericana, 1998.

El mundo como representación, de Roger Chartier.

Comentario por Sarai Espinoza
“El mundo como representación”.
En el capítulo “El mundo como representación” de Roger Chartier, se mencionan algunos de los cambios más relevantes por los que a atravesado el estudio de la historia así como los medios de los que ésta última se ha valido para sustentar esas modificaciones. El capítulo para su mejor comprensión se divide de la siguiente manera: un diagnóstico en duda, tres desplazamientos en forma de renuncia, el mundo del texto y el mundo del lector: la construcción del sentido, de la historia social de la cultura a una historia cultural de lo social, representaciones colectivas e identidades sociales, el sentido de las formas, y por último figuras del poder y prácticas culturales.

Uno de los primeros temas que se abordan en el capítulo El mundo como representación, es el de las percepciones que se tienen de la historia así como de la relación que ésta tiene con otras ciencias. Además el autor señala una crisis general en las ciencias sociales; en el caso de la historia la prioridad en cuanto a temas, análisis, y explicaciones va cambiando situación que genera modificaciones en la disciplina misma. Como el hecho de que se desarrollaran nuevas perspectivas de estudio en este caso, la historia cultural fundamentada en nuevos temas, construcciones, representaciones, entre otras (Roger Chartier, 46-47). Chartier menciona que existían en la historiografía tres principios inteligibles que habían dominado la disciplina por años: el proyecto de una historia global, la definición territorial de los objetos de investigación y por último la importancia dada a la organización social (Ibíd., 49) situación que se modifica, en cierta medida, con los estudios culturales.

Otra de las formas de concebir el estudio de la historia para el autor, es a través de las construcciones narrativas expresadas en la lectura. Para Chartier la lectura es una pieza fundamental de las nuevas explicaciones, ya que a través de esta el individuo puede crear sus propias percepciones de los diversos procesos históricos. Por otro lado, el autor pone a discusión el tema de la historia cultural; primero al hablar del cambio de historia social a historia culturales esta nueva acepción de cultura entran las formas nuevas en que se marcan las diferencias sociales y prácticas culturales; y en segundo termino lo que significan las representaciones e identidades dentro de la historia cultural.

Para Chartier “las acepciones de la palabra “representación” muestran dos familias de sentidos aparentemente contradictorios: por una lado, la representación muestra una ausencia, lo que supone una neta distinción entre lo que representa y lo que es representado; por el otro, la representación es la misma exhibición de una presencia, la representación pública de una cosa o una persona (Ibíd., 57). Para Chartier la representación es concebida dentro de las explicaciones, puede tener un significado particular o simplemente concebirse de una idea vaga. A su vez la representación se puede entender como una imagen que podría en un momento determinado, ejemplificarse a través de un objeto, un instrumento o canalizarse como algo real. Claro esta que la discusión que se hace de las representaciones, las formas o las prácticas culturales se centra en el hecho de los “nuevos” aportes que hace la historia cultural a la disciplina en sí.
El capítulo nos menciona aspectos interesantes, que de alguna forma, construyen a la historia cultural; que propicia cambios en las forma de interpretar, descifrar y explicar las problemáticas históricas.

Bibliografía
Chartier, Roger. “2. El mundo como representación” en El mundo como representación. Estudios sobre historia cultural. Barcelona: Gedisa, 2005.

1 de diciembre de 2008

Comentario de Voces Inocentes, Historia-Cine.

Por Sarai Espinoza
Voces Inocentes.
Voces Inocentes fue dirigida por Luis Mandoki, cuya historia se inspiraría en los sucesos reales de la infancia de Oscar Torres. Esta película nos cuenta la historia de Chava un niño de ocho años que vive en medio de la guerra civil en el Salvador. La primera escena refleja la crueldad de los conflictos armados cuando Chava en compañía de varios de sus amigos son capturados por militares. Chava menciona las siguientes palabras “nos vamos a morir”; desde esa frase se refleja el sentido de la película y los conflictos que se gestarían conforme la historia fuera avanzando.

Chava vivía en compañía de su madre y 2 hermanos, su padre tuvo que abandonar el país con el fin de tener una “mejor” vida en el norte, para ser más precisa en los Estados Unidos. Sin embargo la familia de Chava no recibía beneficios y mucho menos noticias de su padre; las condiciones de vida eran precarias tanto Chava como su madre tenían que trabajar por la familia.
La guerra civil en El Salvador obliga a Chava y al resto de las personas a vivir en un miedo constantes, donde ni el solo hecho de ser menor de edad era un aliciente; ya que los niños al cumplir doce años eran obligados a enlistarse en el ejercito. Chava que estaba a solo unos meses de cumplirlos trataría por todos los medios de no unirse al ejercito, tomando el camino de la guerrilla influenciado por su tío. Sin embargo esta decisión solo ocasionaría que Chava observara como nunca la crueldad de las personas, además de verse obligado abandonar a su familia.


Durante la década de los ochentas en El Salvador, se desarrollo una guerra civil que tendría como principales actores al ejército y guerrillas salvadoreñas. Voces Inocentes nos proporciona una imagen del sentir de aquellos individuos involucrados en el conflicto, la forma de actuar del ejército salvadoreño, la participación de la iglesia, influencias ideológicas, la intervención de extranjeros en el conflicto y la participación e influencia de la guerrilla salvadoreña.

Comentario de Frankenstein o el moderno Prometeo.

Por Sarai Espinoza

Frankenstein o el moderno Prometeo.

Frankenstein o el moderno Prometeo escrita por Mary Shelley (1797-1851), hija de dos pensadores progresistas William Godwin y Mary Wollstonecraft cuya influencia establecería las bases intelectuales e ideológicas de Shelley. Compañera y esposa de Percy Shelley, su unión duraría solo ocho años y la muerte de éste impactaría de sobremanera a Mary. Escribió novelas y relatos, dos de ellos fundamentales para la literatura: Frankenstein escrita en 1818, obra de ciencia ficción, y la novela futurista The last man. Además seria editora de las obras de Percy Shelley, y contribuiría a la comprensión de sus obras mediante la critica-biográfica de la que fue pionera.

Frankenstein esta conformada por tres narraciones principales: la primera se centra en la vida y acciones de Viktor Frankenstein, la segunda nos menciona el desarrollo del Monstruo desde su creación hasta los crímenes que comete, y por ultimo las cartas que Robert Walton envía a su hermana relatando los últimos días de Viktor Frankenstein.
La novela tiene como figuras principales a Viktor Frankenstein y el “Monstruo”. Viktor científico que logra consolidar uno de los deseos más inexplicables del ser humano, el dotarse de divinidad al crear la vida de la nada. Viktor construye con cuerpos inertes que de forma inexplicable darían vida al “Monstruo”. El “Monstruo” cuya apariencia es abominable al ojo humano; cobra vida en un mundo donde nadie lo acepta ni siquiera su creador Viktor Frankenstein. Al paso del tiempo y sintiéndose rechazado por todos decide cobrar venganza en la figura de su creador asesinando a cada uno de sus seres queridos, empezando con su hermano William y finalizando con el propio Viktor.

Frankenstein o el moderno Prometeo tiene la capacidad de ofrecer al lector la oportunidad de trasportarse de forma espectacular a toda una serie de paisajes, sentimientos, figuras, y acciones narradas en la novela. Genera el conflicto, a uno como lector, de definir quién es el villano de la historia, si Viktor que da vida a algo que el mismo termina odiando; o el “Monstruo” que asesina personas inocentes orillado por la incomprensión. Algunas de las ideas plasmadas en la novela son: los alcances de la ciencia, el tema de la divinidad, el desprecio por aquello que es diferente a uno, y lo más importante refleja la participación femenina en la literatura.

26 de noviembre de 2008

Comentario Mad Max:2, Historia-Cine


Por Sarai Espinoza

Mad Max 2 fue protagonizada por Mel Gibson y dirigida por George Millar, se estrenó en las salas de todo el mundo en el año de 1980. Este filme se desarrolla en el desierto de Australia después de finalizada la tercera guerra mundial.

La trama tiene claves de la época medieval (asalto al castillo, carácter central heroico), del cine negro (en el personaje solitario y marcado por el pasado), y del western (usual objetivo de venganza y confrontación maquinea, una colectividad sin ley, sin normas), traspasadas a un futuro post-apocalíptico con vestimentas sado y coqueteos pseudogays (especialmente en el grupo Humungus), el personaje lleno de amargura de Gibson no esta mal dibujado y el simpático Gyro Captain cumple bien su función de contrapunto risueño al deslustrado ambiente.[1]
La película inicia con una narración acerca de cómo había quedado el mundo después del conflicto militar y qué era lo que se convertía en el motor de la humanidad, la gasolina. Mad Max es un personaje solitario: la pérdida de su familia a manos de los humungus lo marca de por vida, obligadondolo a vagar por las carreteras sin ningún sentido de pertenencia en compañía de su único amigo, un perro. Uno de los primeros conflictos entre los humungus y Mad Max se da cuando encuentran un camión de gasolina volcado en el desierto sin embargo, para desdicha de ambos estaba vacío. Otro de los momentos importantes del filme es cuando Mad Max se encuentra con un hombre-el de las víboras y el aparato volador-en el desierto, éste individuo se convierte en cómplice y “brazo derecho” de Mad Max. Por último, el conflicto principal y que abarca gran parte de la historia se desarrolla en el desierto donde un grupo de personas están extrayendo gasolina. Los humungus tratan a toda costa de derribar la fortaleza que construyen estos individuos, hay una especie de miniguerra por la gasolina en la que mueren tanto humungus como personas del clan.

"Esta película nos ofrece la oportunidad de ver de cerca un conflicto que ha estado presente desde hace décadas, como lo es la pelea por el petróleo y sus derivados en este caso la gasolina. Los humungus representan esta parte de la sociedad que esta en ruinas y deseosa de subsistir a como de lugar en este “nuevo” entorno mundial. Mad Max nos permite ver como el cine estadounidense explota la crisis de la Guerra Fría, a través de una historia que nos muestra como quedaría el mundo después de una tercera guerra mundial
Durante la Guerra Fría, Hollywood explotó el tema de la civilización aniquilada por una III Guerra Mundial. Hubo filmes memorables como: desde excelentes comedia como ¿TELÉFONO ROJO?, VOLAMOS HACIA MOSCU (Dr. Strangelove, 1963). Sin embargo, ninguna de esas producciones yanquis creo un “héroe” (o anti-héroe); se mostraban espectaculares explosiones atómicas, ciudades arrasadas junto con sus habitantes, hileras de cadáveres y/o moribundos con quemaduras radiactivas, etc…Pero ninguna logró crear un carácter que fuese identificado con el “superviviente” de una guerra atómica. Hasta que apareció un personaje que el mundo identificaría como el sobreviviente de una guerra nuclear, en una civilización en ruinas donde la humanidad superviviente había caído en la barbarie…un apocalíptico futuro donde solo los más fuertes sobrevivían. Curiosamente no se trataba de un americano (aunque posteriormente Hollywood le inventaría remedos) sino de un australiano". [2]

Mad Max puede transportarnos hacia el futuro y suponer que puede ocurrir después de algún conflicto militar. Sin embargo los simbolismos que nos ofrece son varios como: el personaje icónico que tiene la capacidad de cambio, las relaciones sociales, niveles de organización así como la fuerza o poder de pelea de ciertos individuos. Hablando del filme como fuente histórica se puede rescatar la forma en que abordan un tema tan actual en ese momento, como la Guerra Fría debido a que muy posiblemente se tenía el miedo de que la sociedad terminara como las imágenes a las que nos transporta Mad Max.


[1]. EL CRITICON, Mad Max 2, el guerrero de la carretera, [en red] en: www.alohacriticon.com/elcriticon/article852.html, consultado (24/10/2008)
[2] La información acerca del contexto y contenido de la película fue obtenida de: www.quintadimension.com/article203.html

21 de noviembre de 2008

Comentario sobre "Las batallas en el desierto" de José Emilio Pacheco

Por Sarai Espinoza Solorio
“El amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio”

Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco fue publicada en 1981. Se encuentra ubicada en el año de 1948 y nos narra la historia de Carlitos un adolescente de clase media cuya vida atraviesa una serie de cambios importantes. Las batallas en el desierto es una novela corta pero con una serie de matices por demás interesantes, si se quiere tener una lectura rápida y de excelente contenido se convierte en la elección perfecta. La novela esta dividida en doce capítulos, en el que se narran diferentes procesos o circunstancias de la vida del “personaje principal” Carlitos.

Carlitos es un niño que ha pasado por una serie de problemas como enfrentar y adaptarse a la ruina temporal de su padre, cambio de vivienda, escuela, actividades, amigos, etc., aunque uno de los efectos más importantes se da cuando se enamora de Mariana la mamá de Jim compañero y amigo de Carlitos. La imagen de Carlitos nos transporta a aquellas cosas que nos aterran de la vida como: la soledad, el temor, la envidia y por último los amores “imposibles”

En las batallas en el desierto podemos encontrar tres temáticas principales: El amor de Carlitos por Mariana, las actitudes un tanto inadecuadas de la sociedad, y la transformación del país en esa época. Las tres narradas en primera persona, desde el personaje de Carlitos, primero con su cercanía a Jim y a su madre además de los cambios de comportamiento que el niño comienza a demostrar. En segundo termino esta la forma en que los compañeros de escuela de Jim perciben conflictos bélicos, realizan comentarios fuertes de la relación de Mariana con el Señor (la moral de los años 40), y reflejar la corrupción del gobierno de Miguel Alemán. Por último esta la imagen de la incorporación al país de influencias extranjeras económicas y culturales además de la transformación por la que atraviesa la ciudad de México.

La Nueva Historia Cultural, de Roger Chartier

Por Sarai Espinoza Solorio
En el capítulo “La nueva historia cultural” Roger Chartier señala aquellos elementos que integraron el proceso de formación y consolidación de la historia cultural. El capítulo nos presenta un esbozo de cómo se fue desarrollando la historia cultural, los problemas que enfrentó y las características que la diferenciaron y particularizaron del resto de las perspectivas históricas más específicamente de la historia de las mentalidades (Chartier 2005, 13-14).
Chartier inicia su capítulo presentando los “orígenes” de la historia cultural. En 1989 con una publicación de Lyn Hunt, se presentaban aquellos elementos que construían y problematizaban a la historia cultural (Ibíd., 13). Uno de los primeros aspectos que caracteriza a la historia cultural es la forma en que se comprenden y significan los simbolismos, las relaciones sociales, entre otros.
Es interesante como a través de este capítulo se menciona aquellos elementos que conforman y le dan sentido a la historia cultural. Por un lado se tiene una nueva perspectiva que integró a su estudio formas que anteriormente no eran usadas del todo en los estudios historiográficos, como la literatura, el cine, etc. Además la historia cultural permite una interacción más amplia con otras disciplinas de estudio, muy en especial, según el autor con la antropología y literatura.
Chartier señala dos vertientes de la historia cultural, lo trabajado por los norteamericanos con conceptos tomados de antropólogos como Victor Turner y Mary Douglas y los franceses con críticas al interior de los Annales y la historia de las mentalidades. Así como reflexionar acerca del trabajo del historiador, las técnicas y prácticas que utiliza para realizar y difundir determinado tema o problemática.
El autor en una parte de su capítulo hace una reflexión acerca de la historia de las mentalidades. Para empezar la historia cultural contribuyó a romper con lo dicho, en un tiempo, por la historia de las mentalidades. Entre los cuestionamientos más recurrente está la relevancia que se le da a las fuentes primarias, el uso de las temporalidades según Braudel y por último la manera tan ambigua de pensar la relación sociedad e historia (Ibíd., 16) Para Chartier la historia de las mentalidades presenta “deficiencias” en su forma de abordar y comprender a la sociedad; situación que la historia cultural mejoró y avanzó de forma importantísima al darle legitimidad a otras temáticas de investigación.
Otro de los aspectos fundamentales del capítulo de Chartier se da en los enfoques que utiliza la historia cultural. El primer orden de significaciones nos lleva a construir la historia de los textos, de las obra y de las prácticas culturales como una historia de doble dimensión (Ibíd., 24) El segundo nos lleva a construir la acepción de cultura desde un aspecto antropológico centrado en la representación de simbolismos y lenguajes.
Para Chartier la nueva historia cultural además de estar un “paso” arriba de la historia de las mentalidades, representando una nueva perspectiva no solo histórica sino también personal para aquel individuo que decide acercarse a esta perspectiva. Debido a que nos muestra una forma más activa de participar en los textos que se estudian, se convierte en un proceso en el cual el historiador es la pieza más importante del rompecabezas.
Además la historia cultura según Chartier, nos plantea el problema entre lo sabio y lo popular, sobre todo como aquel encasillamiento de una forma u otra de desarrollar la cultural. Sin embargo, la idea fundamental de la historia cultural no sería dividir como tal una acción determinada de la sociedad, sino integrarla en un proceso de comprensión y significación.
Bibliografía.
Chartier Roger, “La nueva historia cultural” en El presente del pasado. Escritura de la historia, historia de lo escrito, México: Universidad Iberoamericana, 2005.

Golpismo militar en América Latina y política exterior estadounidense desde la perspectiva de la historia de la cultura política, de Ricardo Forte

Por Sarai Espinoza Solorio

En este capítulo “Golpismo militar en América Latina y política exterior estadounidense desde la perspectiva de la historia de la cultura política” Ricardo Forte nos relata algunos de los acontecimientos más relevantes en cuanto a políticas y relaciones existentes entre Estados Unidos y el resto de América Latina. Básicamente el autor hace mención de rasgos específicos en cuanto a las relaciones de la política exterior que ha establecido este país para desarrollarse tanto interna como externamente. Además, de plantear aspectos ligados a la cultura política que han manejado durante gran parte del siglo XX.

Ricardo Forte inicia su capítulo mencionando dos factores esenciales en esta política: primero centra su explicación en los ideales políticos de Estados Unidos; y en segundo término, el impacto que generan las influencias externas en América Latina, aunque para analizar más claramente los fenómenos de la política exterior estadounidense Forte recurre a la definición de aquellos elementos que hacen posibles las relaciones de política exterior entre los diversos países.
De forma personal comprendo que cada sociedad tiene aspectos políticos definidos que a su vez dependen de las conjunciones que ésta vaya estableciendo. Dicha situación conlleva a formar de alguna manera relaciones estrechas con otros países, cuyas formas para accionar y relacionarse tienes sus propias raíces y particularidades. De ahí la relevancia de comprender de forma general la “cultura política” que maneja cada país.

Por ello la política exterior, como parte de una cultura política en específico, genera un sin fin de posibilidades que llevan a un desarrollo tanto nacional como internacional. Cuando hablo de elementos nacionales me refiero a aquellos hechos o actos que pueden contribuir a generar conciencia y aportes al país en sí; en cuanto a formas externas tenemos que sus relaciones pueden contribuir a generar “respeto” o “repudio” en el exterior. Debido a que en la mayoría de los casos las políticas exteriores de un estado forman parte de esa imagen a primera vista que no en todos los momentos puede ser la más oportuna o certera.

En cuanto al desarrollo político exterior de los Estados Unidos, Forte menciona que entre las décadas de los sesentas y setentas existían claros intereses económicos, o por lo menos de determinación de estar por “encima del resto de los países” (Forte 2006, 157). Siendo una constante en sus relaciones exteriores señala la presencia de dos mitos claves: el primero reflejado como una política imperialista; y el segundo, en que tanto el “gobierno” como las instituciones establecen objetivos particulares a partir del intercambio que se tiene con otros países. Sin embargo, estos dos mitos han sido revalorados a partir de la década de los ochenta y hasta la actualidad. Aunque un hecho que sí es básico en la política exterior estadounidense es que mantiene ciertos ideales universales como: la “contribución” como modelo a seguir que pretender ser en cuanto a economía, política, etc.; además de las necesidades materiales-económicas que tiene el país en sí (Ibíd., 160)

Sin embargo, según Joseph Nye al pueblo estadounidense no le interesa dominar o ser influyente, sino que más bien el gobierno quien con sus políticas pretende intervenir en la toma de decisiones de otros estados, ya sea actuando como influencia psicologica, cultural o militar. Por ello, el papel fundamental que juegan figuras de la política estadounidense llámese presidente, secretarios, etc., debido a que en su mayoría son individuos que definen, determinan y ejecutan las acciones de su política exterior. Cuyos resultados no siempre son observados de forma clara y neutral por todos los actores que intervienen. Debido a que para comprender, de alguna manera las acciones actuales es necesario recurrir a la historia de la formación de las ideas estadounidenses acerca de política exterior.

En otra parte del texto Forte menciona la influencia de las ideas político-militares en América Latina. Sobre todo en relación con los gobiernos militares que se establecieron en la región, estableciendo métodos políticos un tanto no “adecuados” para establecer sus gobiernos “democráticos” (Ibíd., 173). Por otro lado, no se pueden negar las ideas castristas en la región, en cuanto al tema de los discursos y acciones permanentes (Ibíd., 175-176)

Por último, cabe resaltar que la lectura de este capítulo me resultó interesante aunque no de mi agrado total. Aunque cabría mencionar que la definición que Forte hace acerca de la “cultura política” me dejó la idea de hacer uso de ideologías específicas para explicar ciertos procesos.
Bibliografía.
Forte Ricardo. “Golpismo militar en América Latina y política exterior estadounidense desde la perspectiva de la historia de la cultura política” en Cultura política en América. Variaciones regionales y temporales. México: Casa Juan Pablos, Universidad Autónoma Metropolitana, Grupo de Estudios de Historia de la Cultura Política en América Latina, 2006.

La Revolución Cultural de Eric Hobsbawn

Reporte y Cometario de Lectura
Por Sarai Espinoza

En el capítulo “La revolución cultural” Eric Hobsbawn nos muestra una panorámica general de los cambios sociales ocurridos durante el siglo XX. Siendo uno de los aspectos más relevantes las modificaciones de actos y actitudes que atravesó la juventud en esta etapa, además de las diferencias económicas y políticas que se dan a partir de las movilizaciones sociales ocurridas en este periodo (Hobsbawn 1995, 323).
Uno de los primeros apuntes que realiza el autor se centra en el hecho de que a pesar de que cada una de las sociedades tenga características particulares, en aspectos como las relaciones familiares los patrones suelen repetirse. Por ello el que ciertos patrones se vayan modificando generan cambios en las prioridades no solo sociales sino también políticas y económicas. Hobsbawn menciona que los cambios más importantes se dan en Occidente durante la primera mitad del siglo XX, cambios que de alguna manera u otra generan situaciones especiales.
Por ejemplo, el rol de la mujer se modifica en el hogar mediante las madres solteras y en la participación activa que manifiestan en esta “nueva” sociedad. Las crisis familiares pudieron ser consecuencia de los cambios ideológicos femeninos además de la forma diferente que la sociedad aborda temas como la sexualidad, la pareja, la procreación, etc. Un cambio sumamente importante se da para la comunidad homosexual que comienza a abrirse a críticas y participaciones activas en la sociedad. La modernización de alguna forma u otra comienza a apoderarse de las conductas y usos sociales.
Otro de los temas de suma importancia, por su impacto, es el rol principal que adquiere la juventud. Los jóvenes se convierten en grupos independientes cuya influencia genera un parteaguas único en la sociedad. La juventud encabeza las ideologías más relevantes, se puede hablar de un “pensamiento” antes y después en estas generaciones hecho que implico el adquirir una identidad con característicos particulares.
Los jóvenes dan paso a una revolución cultural que impacta no solo ideológicamente sino también en moda, estilos, marcas, música, política, economía, comportamiento, costumbres, entre otros. Los jóvenes se convierten un mercado económico mediante la mediatización de marcas que a su vez impactan a las industrias, además de influir en usos políticos mediante el aumento de posibles votantes, debido a esto y otras circunstancias se podría mencionar que una parte considerable del siglo XX es una sociedad que se mueve a través de los jóvenes.
Además de la influencia de los jóvenes se dan otros cambios como las transformaciones de los núcleos familiares y las formas tradicionales. Hobsbawn menciona que el individualismo que iba en aumento afecta directamente a las familias e iglesias tradicionales. Al modificarse estos dos aspectos de alguna manera u otra impactan a otros sectores. Por ejemplo las pequeñas economías manejadas por familias dan paso a las microempresas, además la “perdida” de la religiosidad contribuya a la “desintegración” de ciertos valores familiares (Ibíd., 340).
Básicamente Hobsbawn nos señala puntos específicos de los cambios sociales, puntos que se centran en aspectos como la familia, la mujer, el nuevo orden social, los cambios políticos, pero sobre todo los cambios ideológicos ocurridos en esta etapa. El autor habla acerca de un cambio generacional que de alguna manera u otra se relaciona con los usos sociales. La revolución cultural, es una revolución juvenil, sexual, familiar, que propicia una visión histórica amplia y a la vez especifica de esta etapa.

Bibliografía.
Hobsbawn, Eric. “La revolución cultural” en Historia del siglo XX. 1914-1991. Barcelona: Crítica Grijalbo, 1995.

Problemas de la Historia Cultural

“Problemas de la Historia Cultural”.
Por Sarai Espinoza.
En el capítulo “Problemas de la historia cultural” Peter Burke nos señala algunas de las características más importantes de la historia cultural. Aunque de manera fundamental se centra en señalar problemáticas en torno a lo qué es o conforma a la historia cultural (Burke 2006, 35).
El autor señala que uno de los problemas principales de la historia cultural es que escribir acerca de ésta genera sus propios problemas debido a que los usos que se le pueden dar a la palabra cultura encierran muchos y muy variados significados, el iniciarse en esta perspectiva requiere que se amplíen las visiones, significados u explicaciones que se pretendan realizar de determinado objeto de estudio.
Uno de los “principios” básicos” de la historia cultural es el manejo que se hace de las fuentes. Burke señala que el historiador cultural no debe de tratar a las imágenes y textos como si fueran testimonios totales de lo sucedido en determinadas épocas. Se debe de entender a los diferentes procesos como parte de un tiempo específico pero con una serie de matices y significados diferentes (Ibíd., 38).
Otro de los aspectos señalados por el autor es que la historia cultural tiene un sentido de “certeza” es decir gran parte de los materiales que se expresan pueden tener lecturas entre líneas, aunque en gran medida el hecho de tener un significado sobre otro propicia que el historiador realice una critica más exhaustiva de las fuentes.
Burke señala que una parte fundamental en la historia cultural puede ser la “la aproximación serial” a los textos. Por ello, la diversificación de las fuentes es pieza clave de los estudios culturales, ya no sólo se utilizan documentos “oficiales” sino también imágenes para explicar ciertos cambios sociales. El análisis de contenido consiste básicamente en buscar indicios de otras posibles respuestas en un documento, además de encontrar una semejanza entre el documento y esas posibles respuestas que en un inicio no están contempladas enriquecen los estudios culturales.
Uno de los puntos en los que se detiene el autor son los debates marxistas en relación con la historia cultural. Las principales críticas marxistas a la historia cultural son: que hasta cierto punto se aleja de bases económicas o políticas, se ignoran los conflictos culturales, el interés en ideas y no en la realidad, entre otros. Se pone de manifiesto la diferencia entre historia social de la cultura e historia de la cultura popular. Además de señalar que un “marxista” realizando estudios culturales “atenta” contra sus nociones básicas como la de las superestructuras.
Por último el Burke hace mención de dos características primordiales y complicadas a la vez. Una de ellas es comprender qué es lo que se entiende como cultura y la otra seria qué bases se han dado para explicar este término que encierra un sin fin de posibles respuestas, además de cuestionar lo qué es la historia cultura y los posibles elementos que a ésta la integren.

17 de abril de 2008

XII Encuentro de Estudiantes de Historia

Por Sarai Espinoza

Por cuestiones de índole personal lamentablemente no pude asistir a todos los eventos, aunque si tuve oportunidad de presenciar el último día de actividades. De manera personal me interese en dos ponencias, una impartida por uno de mis compañeros de grupo Pedro Meléndez y la otra por el maestro Raúl-olvide su apellido-cuya conferencia cerro el evento.

La ponencia de Pedro Meléndez abordo algunas de las características principales del crecimiento e industrialización de Japón después de finalizada la segunda guerra mundial. Básicamente se señalaron una serie de medidas emprendidas por al país asiático para fortalecer su economía y afianzar su proceso de occidentalización.

La conferencia de cierre que tenía un enfoque de estudios comparativos me resultó por demás interesante ya que era un tema que prácticamente desconocía. El maestro utiliza como sistemas comparativos a tres países México, Estados Unidos y Canadá, siendo su punto fuerte el lado canadiense. De manera particular ligue este estudio comparativo a mi proyecto de investigación debido a que queda claro que la manera de trabajo de cada frontera referente a aduanas es un tanto distinto.

6 de marzo de 2008

¿Qué relación existe entre el tiempo, la experiencia y la memoria?.

Considero que en la formación social-intelectual de un individuo estos tres aspectos van de la mano, sobre todo si se toma en cuenta que el tiempo y los hechos que transcurren en su formación traen consigo sucesos que impactan de manera directa en la forma de "actuar" del ser humano ; además en la memoria quedan señalados dichos sucesos que de alguna manera u otra contribuyen en nuestra formación.

Sarai Espinoza