22 de marzo de 2010

Agrandes razgos la historiografia es el revisionismo de las fuentes (primarias y secundarias) las cuales obedecen a una historicidad. Por otra parte nos ayuda a descubrir el lugar social del autor, con esto a entender o por lo menos ubicar su forma discursiva.

La misma historicidad de la historia exige un riguroso revisionismo de lo que se ha escrito de tales o cuales temas lo que nos exige la misma investigacion, para asi tener una opinion mas critica.

La investigacion histórica y la historiografía

Con base a corrientes y métodos de autores, puestos en práctica, serviría para pulir y mejorar la propia historia. Además de comparar autores, obras y corrientes, el análisis de estas mismas podrían ser como una guía.

Pablo Ivan Bautista Hernández.
CUARTO SEMESTRE
Taller de investigación histórica.

¿Para qué sirve la historiografía en la investigación histórica?

Taller de investigación histórica:
Lugar, espacio, donde existe la posibilidad de hacer uso de un método científico para reflexionar y producir un discurso histórico, de acuerdo a un tiempo y espacio determinados.

¿Para qué sirve la historiografía en la investigación histórica? Para identificar las distintas corrientes interpretativas del pasado; y así provocar un distanciamiento cognoscitivo y conciente entre el sujeto y el objeto de conocimiento.

¿Para qué sirve la historiografía en la investigación histórica?

La historiografía en la investigación histórica sirve para darle un sentido, para encasillarla a un orden y otorgarle una estructura más amplia y completa. La historiografía en el quehacer del historiador también sirve para crear un análisis más concreto, para crear una visión en donde si bien se observa demasiado la presencia de la complejidad es de gran ayuda para crear lo que llamamos ´´crítica´´.

2 de febrero de 2010

Zermeño visita la UABC

Estudiantes, estemos pendientes. Me comentaron que Zermeño estara en la UABC en estos dias, pero no tengo los datos. Si alguien tiene mas informacion se lo agradecere mucho.

12 de diciembre de 2009

Migración e Identidad en Tijuana

Por José Manuel Hernández


El presente ensayo tiene por objetivo principal abordar uno de los temas que actualmente tiene mucha importancia en el ámbito cultural, nos referimos al tema de la identidad sobre todo en el área de la frontera. Es prudente hacer notar, que este trabajo se centra en la ciudad de Tijuana, la cual es de suma importancia para los términos de nuestro ensayo, ya que es precisamente Tijuana una de las ciudades con mayor transito de personas y residentes de muchas partes del país y que desde esa perspectiva nuestra identidad esta construida a base de diferentes culturas. La propuesta principal de este ensayo es demostrar que la migración de nuestro país hacia las ciudades fronterizas ha creado una pluralidad cultural y que a su vez esta se asume para demostrar quienes somos y que es lo que representamos. Primeramente abordaremos una distinción principal de la identidad fronteriza como tal, posteriormente analizaremos como en la ciudad de Tijuana la población se centra en diversas circunstancias, actividades y problemáticas sociales que permiten exteriormente tener una percepción de las personas que habitan allí.

La frontera es un espacio simbólico en el cual aparte de ser una delimitación territorial, afronta diversos campos de estudio sobre todo la temática cultural. La temática cultural en términos de la frontera tiene distintos ejes, uno de ellos sin duda, es la migración de grupos sociales a este espacio. La frontera alude a distintas significaciones de su población y en mayor medida se crea una fusión importante, producto de una combinación social manifestada en todo momento por el arraigo y sus diversas prácticas. Los estudios culturales han definido en buena manera la construcción de la sociedad en cuanto a sus actividades, tradiciones, costumbres e ideas totalmente sustraídas del medio en el que habitan. Pero también ocurre un proceso fundamental al establecerse en otro lugar distinto, es decir, se crea una apropiación de las prácticas sociales diferentes que a la misma vez se comparten entre otros individuos creando una diversidad cultural que es precisamente lo que muchas de las ciudades fronterizas tienen.

Como hemos comenzado diciendo la identidad representa lo que somos y a la misma vez representa quienes son los otros. La identidad tiene una característica fundamental que se explica detalladamente: ¨La autoidentificación del sujeto del modo susodicho requiere ser reconocida por los demás sujetos con quienes interactúa para que exista social y públicamente. En términos interaccionistas, se diría que nuestra identidad es una ¨identidad de espejo¨, es decir, que ella resulta de cómo nos vemos y como nos ven los demás. Este proceso no es estático sino cambiante.¨ (Gimenez, 2008,13) Así mismo podemos decir que una ciudad fronteriza refleja una circunstancia importante por los distintos modos en los que se refleja hacia el exterior. La identidad también esta concebida como un constructo social por medio de la memoria y de nuestras mismas estructuras de significación establecidas.

Ahora bien desde el tema que nos interesa podríamos decir que la migración es un proceso en el cual los grupos o de manera individual se desplazan de un lugar a otro con la finalidad de establecerse. La migración así mismo es un proceso que continuamente se esta generado y que históricamente en nuestra frontera por distintos factores, sobre todo económicos, se han producido flujos de población establecidos en los estados fronterizos que colindan con Estados Unidos y que es precisamente un buen motivo a la hora de trasladarse hacia otro lugar. Cabe destacar que la migración mas allá de un enfoque político o económico también genera un camino hacia el aspecto cultural, pues es esencialmente este proceso el cual también interviene a la hora del transito social hacia la frontera. Como expresa José Manuel Valenzuela: ¨Junto a los procesos económicos y sociodemográficos de las migración, también se destaca su carácter cultural, pues los migrantes han participado de manera activa tanto en la recreación cultural de las ciudades fronterizas del norte de México, como en la transformación cultural del México de afuera¨. (Valenzuela, 2003, 55)

En una ciudad fronteriza como Tijuana convergen distintas identidades pues nuestra ciudad tiene una conformación de diversas formas de pensar y de actuar, culturalmente Tijuana esta compuesta por individuos que migraron de otros estados y que se establecieron en dicha ciudad por diferentes circunstancias. Así mismo pues, se va creando una serie de procesos y de transmisiones que generalmente culminan con la permanencia social que implica la identificación del individuo con diferentes categorías, grupos y colectivos sociales. (Giménez, 2008, 13) En la ciudad de Tijuana se mantiene una diferencia de otros estados del país, Tijuana es una ciudad dinámica, rápida quizás hasta llena de por demás estereotipos que con el tiempo también ha creado una identidad, no quiero decir que no sucedan pero que factualmente son iconos de representación en nuestro espacio territorial.

La migración tiene también una tarea fundamental, esto es principalmente lo que me ha interesado decir, que el proceso migratorio formula un encuentro entre dos culturas. ¨La migración fue entonces asumida como un factor de solidificación de los vínculos de parentesco extendido mas que de deterioro de la cultura tradicional de los migrantes y se concluyó además que los grupos sociales se ajustaban o adaptaban a la nueva realidad a través de la reorganización de sus propias costumbres tradicionales o a partir del desarrollo de nuevas costumbres bajo los símbolos tradicionales, con la finalidad de ampliar sus distintividad en el interior de los nuevos ambientes sociales en el que se desenvolvían¨. (Garduño, 2003, 67)

Podemos ampliar considerablemente nuestra apreciación de Tijuana como un campo de oportunidades que reflejan el continuo desarrollo de nuestra ciudad y a la misma vez de la sociedad. Sin embargo, existen problemáticas sociales definidas a partir de este proceso que es la migración y de las cuales también se registran circunstancias que al exterior nos brindad una identidad. La migración esta continuamente cambiando muchas personas llegan a Tijuana con el deseo de triunfar, trabajar y establecerse. Para la población en una ciudad fronteriza existen diversas problemáticas como el trabajo que rápidamente se relaciona con la industrialización y la buena oportunidad del progreso. Lo anterior lo podemos relacionar con empresas que se han vuelto iconos de la frontera como son las maquiladoras. Así también nuestra ciudad culturalmente ha estado bombardeada por los altos grados de violencia que en este territorio generalmente pueden observarse con mayor claridad. No podemos dejar de mencionar que evidentemente la drogadicción, los narcotraficantes, la prostitución y la zona libre también representan culturalmente una visión de lo que ha sido nuestra cuidad y que sin duda también estos fenómenos forman parte de ilustraciones para representar nuestra ciudad.

¨Tradicionalmente la perspectiva que ha prevalecido como hegemónica es la que ha asumido a las fronteras, en su sentido literal, como regiones geográficas en las que se expresan una serie de problemas sociales y económicos concretos, relacionados con las poblaciones aborígenes, la migración, las implicaciones del paulatino crecimiento de la industria maquiladora y las políticas fronterizas adoptadas por los respectivos Estados incluyendo los tratados binacionales¨. (Ibíd, 2003, 72)

Dado lo anterior podemos decir que el concepto de identidad lo logramos entender por medio de representaciones de la misma sociedad. La identidad tiene esta relación, entiendo esta relación palpable con nuestra vida cotidiana con los procesos que día a día atraviesa la sociedad en Tijuana. Es necesario decir que también los medios de comunicación han jugado un papel importante en llevar una imagen o una perspectiva de lo que generalmente representamos, me refiero específicamente al cine, que ha abordado los temas fronterizos con diversas problemáticas sociales que suceden en este lugar. (Iglesias, 2003, 339)

Haciendo un enfoque para unir lo que anteriormente he pretendido decir, me basare en el concepto de hibridación cultural, para decir que la migración también ha producido una mezcla entre los grupos sociales, es decir, la migración ha influido en la aceptación y apropiación de nuevas prácticas sus mezclas y a la misma vez el enriquecimiento de estas. Producido lo anterior podemos decir que la identidad se crea a partir de aspectos culturales altamente definidos, lo que existe en Tijuana siendo una ciudad fronteriza, es precisamente esto una hibridación cultural pues la sociedad entabla una dependencia entre lo que es y lo que son los otros. (Valenzuela, 2003a, 217) Finalmente es fundamental entender esta relación de la migración con la sociedad porque es ahí donde muchos de los individuos en un ciudad, por ejemplo, interactúan. La migración enfrenta diversos cambios culturales que se establecen a partir de la relación entre personas y entre grupos sociales.

Desde esta perspectiva la identidad que se genera en un área o espacio geográfico tiene que ver más bien con las distintas formas de relación que existe entre la sociedad. La identidad como tal es establecida a mi parecer con estereotipos altamente observados en una sociedad. Así mismo podemos hacer notar que Tijuana enfrenta diversas cuestiones de una sociedad construida a partir de diferentes elementos cultuales compartida por diferentes grupos. A manera de reflexión el proceso migratorio que se ha registrado continuamente en Tijuana es ahora percibido desde el aspecto cultural, en el se encuentran explicaciones de lo que somos y de lo que hemos representado. Considero importante darle valor a la migración que para este tipo de ciudades es uno de los principales componentes de estructura social.

No podemos dejar de mencionar el evidente lugar en el que nos situamos a unos pasos de Estados Unidos, de otra cultura totalmente establecida. La dependencia de una cultura ha hecho que entre las mismas fronteras se abran límites para comenzar aceptar actividades y roles cada vez mas sumergidos en nuestra vida cotidiana. El proceso de transculturación se produce a partir de una cultura que es dominante, es pues también la conformación de la identidad la intima relación que los grupos sociales tienen con el vecino país y que sin duda han adoptado ya parte de ella.

La estructura social de Tijuana tiene diferentes enfoques, es constantemente el blanco de diversos procesos culturales. La ciudad como hemos mencionado afronta diversos prejuicios y también se comienza a generar una propuesta definida de lo que somos y de lo que representamos pero definitivamente creo que estos procesos continuamente están evolucionando y que a su vez toman otras perspectivas para saber como estamos compuestos y que es precisamente eso que nos hace diferentes a los demás. Por ultimo es necesario decir que Tijuana es un campo abierto a estos estudios pues desde la migración podemos observar una gran pauta para que se establezca una correlación entre su población y como estructuralmente estamos siendo definidos.

Referencias

Garduño, Everardo.2003.¨Antropologia de la frontera, la migración y los procesos transnacionales¨, en Frontera Norte 30(Julio-Diciembre) Tijuana B, C.: Colegio de la Frontera Norte

Giménez, Gilberto.2008. ¨Cultura, identidad y memoria. Materiales para una sociología de los procesos culturales en las franjas fronterizas¨, en Frontera Norte 41(Enero-Junio) Tijuana B.C.: Colegio de la Frontera Norte

Iglesias, Norma. 2003. ¨X. ¨Retratos cinematográficos de la frontera. El cine fronterizo, el poder de la imagen y la redimensiόn del espectáculo cinematográfico¨ en Por las Fronteras del Norte. Una aproximación cultural a la frontera México- Estados Unidos, coord. por José Manuel Valenzuela Arce. México: FCE, CONACULTA

Lorey, David E. y Lili Buj, ¨El surgimiento de la región fronteriza entre Estados Unidos y México en el siglo XX¨ en Frontera Norte (Jul. - Sep., 1991) Tijuana B.C.: Colegio de la Frontera

Valenzuela Arce, José Manuel. 2003. ¨I. ¨Centralidad en las fronteras. Procesos socioculturales en la frontera México-Estados Unidos¨ en Por las Fronteras del Norte. Una aproximación cultural a la frontera México- Estados Unidos, coord. por José Manuel Valenzuela Arce. México: FCE, CONACULTA

___________ (2003a) ¨Persistencia y Cambio de las culturas populares¨ en Los estudios Culturales en México, coord. por José Manuel Valenzuela Arce. México: FCE, CONACULTA

11 de diciembre de 2009

La otra realidad de la frontera: Inocencia robada

Por Francia M.Casillas Partida


Introducción

La migración no es un concepto que tenga implicaciones socioculturales actuales, sino que es algo que a través de los tiempos ha tenido las mismas implicaciones, con la evolución que esto implican. Tales implicaciones se resumen al desequilibrio económico en diferentes comunidades que obligan a ciertos grupos a emigran a otras ciudades o inclusive otros países en busca de mejores oportunidades. Por otra parte, en la antigüedad la migración era concebida como parte de la cotidianidad de los individuos por busca de alimento mejor clima.

A partir de esta grosas concepciones y comparaciones de la migración, no podemos dejar a un lado una implicación que no encontramos dentro de aquella histórica que ha venido evolucionando con el tiempo, la marginación y la consecuencia derivada de esta, los niños de la calle. Esta derivación parte como causa del desequilibrio económico de las familias que obligadas emprenden en un viaje a la frontera, pero, estos niños no tiene conciencia de las fatales consecuencias que les espera, crecer antes de tiempo y su permanente lucha por existir ante el monstruo de la frontera.

Siguiendo con estos lineamientos la estructura del ensayo se derivara a partir de la dinámica social y la justificación de la frontera dentro de estos roles en los que se desenvuelven estos infantes. Cabe aclarar que a largo de este ensayo se analizara sólo la cuestión de la frontera de la ciudad de Tijuana. Como parte de esta justificación, se tomara como desglose, una observación realizada en octubre del presente año de un grupo de niñas ¨trabajadoras¨ en la plaza San Jorge de la 5 y10 en Tijuana. Dicha observación se tomó como consideración a partir del documental, ¡Qué suene la calle! De Itzel Martínez del Cañizo.

Tomando en consideración la justificación y la observación realizada se dara las consideraciones finales del presente ensayo, no sin antes cuestionarme si realmente seguimos siendo ajenos a estas problemáticas, o simplemente se ha hecho algo tan cotidiano que ya tan siquiera los percibimos, o…¡ustedes que piensan?

La otra realidad de la frontera:
Inocencia robada.

Este ensayo tiene como principal objetivo analizar a través de la observación las principales causas que conllevan a que los llamados ``niños de la calle´´ aterricen en el mundo de la marginación social. Asimismo, no se pretende en dicho ensayo realizar una análisis exhaustivo de las ciudades fronterizas, sólo se tomará de muestra a la ciudad de Tijuana como punto de inicio a dicho análisis de la problemática. Es partir de la siguiente cuestión en la que se desarrollara el objetivo de dicho ensayo:

¿Bajo qué dinámica se encuentran las ciudades fronterizas para ir arrastrando los diversos estigmas sociales?

El crecimiento paulatino de la población y las oleadas de la migración por considerar a la frontera como un lugar propicio de crecimiento económico, deja a mucha gente fuera de la dinámica monetaria y son orillados a la marginación. Como consecuencia principal se entrelazan, en primera el caso de la migración como una necesidad económica y en segundo la desilusión del ``sueño americano´´. Finalmente, la carnada de la marginación queda reflejada en los infantes que día a día son explotados.

A partir del objetivo anteriormente mencionado, podría considerarse que la base de partida serán los ``niños marginados´´ y el entorno que los rodea para poder entender parte de esta dinámica que conlleva a dicho fenómeno. Asimismo, podría darse por hecho que la mayoría de este fenómeno es consecuencia de la desintegración, la drogadicción y con ello el abuso del poder; a causa de las oleadas de migración de las familias.

Una vez establecido las relaciones entre migración y marginación se concluirá ahora con la dinámica social que envuelve a estos niños, pero, ahora visto desde otro lente, el del video documental realizado por Itzel Martines del Cañizo ``Qué suene la calle´´ como fuente directa de este ensayo.


Te regalo la flor…me das dinero, ándale…


Bueno pues, ¿me das tu agua?...

(Anónimo, sábado 26 de septiembre de 2009)



Sábado 3 de octubre de 2009

Eran las 3:00 de la tarde aproximadamente cuando en la plaza San Jorge de la 5 y 10, una señora estaba sentada en una de las bancas arreglando las flores y se las iba repartiendo a tres niñas que oscilaban entre ocho y diez años de edad para empezar a venderlas; mientras tanto en otra banca de la plaza se encontraba un señor de entre cuarenta y cuarenta y cinco años de edad, vestía un pantalón de mezclilla una chamarra nike, una gorra y unos tenis desgastados. Fumaba un cigarro, mientras las niñas temerosas se disponían a vender las flores o a pedir algo de comida y no precisamente para ellas.

Compré una botella con agua y un cigarro para hacer menos largo el día y me senté en unas de las bancas cercanas para seguir observando, apenas había abierto la botella cuando unas de las niñas se me acercó para venderme una flor: ¿Me compras una flor?...me das dinero por favor…bueno pues…me regalas tu agua, ándale (tos) ¡Gracias! (Anónimo, sábado 3 de octubre de 2009) No habían pasado ni diez minutos cuando se dirigió directamente con la señora a darle el agua, ya no se podía acercar con el señor a menos de que le llevaran dinero.

Finalmente, el encontrarnos con una realidad totalmente diferente a la que se cree o se piensa que deberían estas los niños…sin pensar en dinero, en que tienen que trabajar y una familiar que mantener, pero su rol cambia al tener que complacer los beneplácitos económicos de gente que se supone debería responsabilizarse de ellos.

Domingo 4 de octubre de 2009

Al día siguiente que me presenté con bolsas de mandado a las 4:15 de la tarde vi a una niña que no rebasaba los siete años de edad, esta vez no se me acercó, ahora fue directamente con un grupo de personas para venderle las flores, sin embargo corrió con una suerte diferente. El señor al ver que la niña se iba con las manos vacías se le acercó y, tomándola del brazo le hizo saber al oído la suerte que le esperaba si no vendía alguna flor o por lo menos le llevaba comida o agua a la señora dedicada a arreglar las flores.

Mientras esta niña iba casi al punto del llanto, miré ya no a las niñas de costumbre, ahora era una jovencita de aproximadamente 13 años de edad parada en la bajada del puente ofreciendo las flores a cuanto peatón pasara, pero, la única diferencia es que dicho señor se encontraba algo retirado para poder reprimirla por su fracaso comercial. Ya eran más o menos las cinco y media de la tarde cuando las niñas seguían en su intento por vender y vender, la señora seguía arreglando las flores con la cabeza cabizbaja y el señor…fumándose su cigarro.


Consideraciones finales

A partir de estas observaciones podría entenderse que el lugar social en la que encuentran estas ``niñas marginadas´´ es consecuencia de las barreras económicas puestas sobre ellas como consecuencia del abandono de hogar a causa de la pérdida del sueño americano. Ahora bien, ¿qué lugar ocupamos nosotros como sujetos sociales de la frontera de Tijuana ante dicha problemática? Los estereotipos que han ido marcando a la frontera aterrizan en un punto importante, la marginación de los grupos sociales que se ven en la necesidad de hacer uso de diversos recursos para una sobrevivencia económica.

Como dato meramente adicional, según Claudia Smith directora de la Fundación Rural de Asistencia Legal de California arrojó que antes a los niños los cruzaban por las garitas, pero como nuevo recurso, prefieren cruzarlos por el desierto debido a que es menos caro y se evitaban problemas legales.

Finalmente, el videodocumental del Itzel, ¡Qué Suene la Calle! Forma parte de la realidad de todos los días en la ciudad fronteriza de Tijuana, pero, no todas son participes de dicha realidad. La historia de estas adolescentes retrata la desintegración familiar, las adicciones, la prostitución, los abusos de poder y la muerte. Una relación tangible con el documental anteriormente visto, es que de alguna u otra manera se siguen marcando los mismos estigmas que han ido persiguiendo a Tijuana.

Referencia bibliográfica


Iglesias, Norma. 2002. Por la Frontera Norte: Una aproximación cultural a la frontera México-Estados Unidos. México: COLEF

Najar, Alberto 2002. Migración infantil: la otra cara del fenómeno

Los más vulnerables. La Jornada, Sección Paso del Norte, 13 de octubre 2009.

9 de diciembre de 2009

La construcción de la frontera *imaginada

Por Julia Azucena Guzmán Díaz
Pretendo mostrar cómo las concepciones sobre la frontera están regidas por imágenes, que a la vez determinan el estilo de vida y las relaciones mutuas entre cada individuo que conforma y piensa la frontera. Poder visualizar la frontera norte de México a partir de su identidad creada de representaciones visuales, para demostrar que la concepción de la frontera está construida por lo estereotipos formulados por humanos a través de las imágenes representativas que le ofrecen.

Para esto se definirá la frontera a través de algunas ideas que nos han otorgado algunos intelectuales sobre temas sociales, y posteriormente pasar a explicar cómo las representaciones visuales de la frontera norte, producen símbolos que a la vez producen identidades. Así mismo, explicar quién es el arquitecto de la identidad fronteriza y qué materiales utiliza para su construcción. Por último, se mencionarán algunas representaciones visuales (película, documental u obra artística) que nos hablen de la frontera y nos ayuden a asumir una postura crítica con respecto a nuestra identidad.

Comencemos tomando por hecho que “la frontera” es un tema que merece ser estudiado por las ciencias sociales, donde ésta sea visualizada como una representación donde se expresan “estereotipos en el sentido de modo de representación (mental) colectivamente compartidos que reconocemos y reconstruimos a partir de índices visuales y sonoros” (Joly 2003, 226). Así, como lo menciona Manuel Ceballos Ramírez “la frontera se ha construido con tal complejidad, que en ella se entrecruzan tiempos y espacios, acontecimientos políticos y sociales, influencias locales, nacionales e internacionales, intereses y residentes, mitos y realidades; angloamericanos, indígenas y mexicanos” (Ceballos 2003, 72).

Se entiende que lo cotidiano se inventa, se construye y que la cultura fronteriza ha sido y está formada por las ideas esteriotipadas de un determinado grupo de personas, de un “otros” que no somos “nosotros”. Estas ideas forman símbolos, estos símbolos se pueden encontrar en las imágenes como lo son las fotografías, pinturas e incluso el cine encargado de fabricar imágenes que simbolicen lo fronterizo. Sin embargo estas imágenes no se fabrican solas, ni tienen voz en sí.

Para que una imagen tenga una carga simbólica, anteriormente tendría que existir un fabricador encargado de pensar y fabricar una idea, que desde su punto de vista represente una parte de lo que es la frontera. Técnicamente es llamado equipo de montage constituido por todas aquellas personas que construyen documentos audiovisuales hechos por imágenes y sonidos secuenciales. La mayoría de las veces este fabricador o fabricadores pertenecen a un grupo reducido de “intelectuales” que se encargan de pensar y observar la frontera, es decir, tienen el “poder” de difundir sus ideas, de esta manera pueden proporcionar “materiales” para que la mayoría de la gente (habitantes de la frontera norte de México en una caso muy personal Tijuana) construya sus ideas, definiciones de su espacio y tiempo. De la misma manera, estos grupos que proporcionan el material simbólico no podrían construir sus ideas sin la construcción de las formas de vivir de la gente “común” de la frontera. De este modo los intelectuales, artistas y productores, buscan lo cotidiano de la gente para tener una perspectiva de la estructura del mundo. Este es el juego donde el otro interpreta al otro para así definirse a sí mismo “la frontera se conforma en ámbitos múltiples de alteridad” (Valenzuela 2003, 52).

Pero, ¿qué es lo simbólico?. “Siguiendo a Geertz, lo simbólico es el mundo de las representaciones sociales materializadas en formas sensibles, también llamadas “formas simbólicas”, y que pueden ser expresiones, artefactos, acciones, acontecimientos y alguna cualidad o relación” (Giménez 2005, 71). De esta forma se puede decir que las imágenes que proporcionan estos “intelectuales” ayudan a dar un “sentido común” a la región fronteriza una ¿identidad fronteriza?. Entendiendo como identidad el encontrar y apropiarse de un algo que no tiene el otro para así fabricar una diferencia entre ambos. En esta ocasión estaremos hablando de una identidad cultural ya que esta es la dimensión “simbólica-expresiva de de todas las prácticas sociales incluidos los hábitos y sus productos materializados en forma de instituciones o artefactos” (Giménez 1996, 6). Es decir, gracias a los “productos” que nos ofrecen los “realizadores” o equipos de montage, casi siempre “personas sensibles” que hablan sobre la frontera, ayudan a la construcción de una cultura fronteriza o bien una identidad, por lo tanto ayudan a la formular la concepción de lo fronterizo a través de imaginarios.

A las imágenes las comenzaré a llamar discursos, debido a que su autor nos quiere convencer de un “algo”. Lo visual, la imagen “a través de ella construimos gran parte del imaginario mental donde se imprimen nuestras experiencias, un imaginario…” (Roca 1999, 128). En gran parte del imaginario radica la memoria, esta hace alusión al pasado por lo tanto es fácil conectar a la historia, como lo propone Jacques Le Goff, a través de la memoria colectiva. Pero, ¿qué es lo que nos ofrecen esas imágenes? ¿Qué nos proponen?

En el caso del cine fronterizo que “ha tomado distancia de la narrativa clásica mexicana” (Iglesias 2003, 330), definido como “un conjunto de películas producidas en un medio industrial que tiene en común la utilización temática y productiva del espacio fronterizo, espacio que es tanto real como ficticio.” (Ibid., 328). De esta forma el cine fronterizo se convierte en un proporcionador de imágenes que nos muestran personajes y estilos de vida de la frontera. Realizadas para un público que va ser el encargado de receptar e interpretar para posteriormente fabricar ideas, pensamientos, actitudes.

El cine al ser un medio de difusión muy efectiva y popular, algo de espectáculo y entretenimiento, ha alcanzado en sus imágenes en movimiento que cuentan una historia bajo un guión, sean percibidas por un gran grupo de individuos, “el público”, el encargado de interpretar la película.

A través de la historia del cine fronterizo ha alcanzado a percibir imágenes de personajes fronterizos con características, casi siempre, libertinas y con algunos rasgos de perversidad, por lo general son a las mujeres que viven en la frontera que se les puede identificar así. También podemos identificar la imagen del emigrante que se ve seducido por la “mala” cultura que ofrece las tierras fronterizas. En el caso de la migración el cine ha sido muy especifico en darnos a entender que la causa principal de que estos personajes emigran es por la economía como causa de falta de trabajo en el “sur” del país. También nos puede contar los problemas que estos migrantes sufren en el proceso de movilizarse hacia Estados Unidos, violencia, injusticia, etc.

A partir de estas imágenes que nos proporcionan los directores y productores de estas películas fronterizas, podemos decir que del migrante y su relación con la frontera (como espacio cultural) se ha construido un discurso generalizado y estereotipado de una frontera “liberal” llena de vicios y prostitución, una “tierra de nadie”, “ciudad de paso”, “campo de maldad interseca en cuyas puertas quedan los prejuicios” (Giménez 2003, 43).

Estas descripciones del territorio fronterizo abarcan también la representación del habitante de estas fronteras, del hombre o mujer norteña, casi siempre, cabaretera, narcotraficante, pollero. Nótese que quien hace el cine fronterizo casi siempre es desde una perspectiva, ya sea del “sur” de México o desde Estados Unidos, quien da el término de “chicano” y “latinlover” al mexicano; y, en el caso del “sur”, al “pocho”, quien perdió su identidad nacional y por lo tanto carece de una tradición -de esta manera el “pocho” se convierte en una imagen con un concepto, una construcción esteriotipada basada en las imágenes que el cine proporciona.

En el videodocumental, que también proporciona imágenes, los fabricantes de este material son individuos más comprometidos en fijar una idea y por lo tanto estudian a más profundidad esta idea a fijar. En el caso de los videodocumentales Frontier Life, Que suene la calle y MAQUILAPOLIS es evidente el caso de que en todas se habla de Tijuana, una ciudad fronteriza, desde diferentes perspectivas y problemas sociales.

En el caso de Maquilapolis se puede notar fácilmente como la migración es impulsada por el empleo que la frontera ofrece a través de la industria maquiladora, es fácil notar a través de estos personajes femeninos, que nos ofrecen contar su historia, las diversidad de estados de donde provienen y se quedan para comenzar una nueva vida. En este documental se puede visualizar las formas de vivir y las injusticias que estas mujeres sobrellevan por ser miembros de una maquila manejada por extranjeros.

En el caso de Que suene la calle también se pueden observar las imágenes de una ciudad insalubre con calles llenas de “niñas” que nos dicen que… la vida es dura y que viven en Tijuana un espacio donde se puede vivir la pobreza, pero también la “libertad” como un concepto imaginario, donde la “libertad esta en las calles” de Tijuana. En estas calles puedes encontrar desde sentimientos: como lo son el amor, amistad y tristeza. Hasta los problemas que muchos estudiosos se han propuesto solucionar desde hace algún tiempo atrás, drogadicción, pobreza, marginación, prostitución, delincuencias- violencia, etc. En palabras más explicitas este videodocumental nos muestran las calles de Tijuana y lo que se puede vivir en ellas.

En Frontier Life de nuevo nos muestran la imagen de una Tijuana desorganizada, sin límites y una fusión cultural (en cuanto a música) una perspectiva que se dio entre algunos jóvenes que habitaban Tijuana hace algunos años lo que José Valenzuela Arce llama “nuevos imaginarios impulsados por las industrias culturales y otras expectativas compartidas por los más jóvenes” (Valenzuela 2003, 44). Valenzuela está hablando del aspecto económico o los “beneficios” que trae vivir en la border: “creció así la idea de la frontera como puente de oportunidades, imagen asociada a la posibilidad de presumir por haber estado ahí, y con el acceso al consumo de productos del otro lado” (Ibid., 44).

Para concluir mencionaré que con todos estos objetos de interpretación el “pueblo” se encarga de fabricar y establecer sus ideas sobre la frontera, ya sea que viva o no en ella, fabrica una concepción de lo fronterizo. No es únicamente a través de las imágenes que le ofrecen, incluso también puede construir desde su propio criterio y vivencias, entre otras, ideas que fabrican este concepto, sin embargo la imagen, lo visual, por lo tanto lo imaginario, es uno de los que mayormente ayuda a fabricar este concepto. La construcción de la frontera.

Bibliografía



Ceballos, Manuel. 2003. “Consideraciones históricas sobre la conformación de la frontera norte mexicana.”. En Por las fronteras del Norte, coord. por José Manuel Valenzuela Arce. México: FCE, Colef..

De Certeau, Michel. 1996. “Introducción general”. En La invención de lo cotidiano 1: el arte de hacer. México: Universidad Iberoamericana.

Giménez, Gilberto. 2005. “La concepción simbólica de la cultura". En Teoría y análisis de la cultura, pp. 67-87. México: CONACULTA.

En http://www.paginasprodigy.com/peimber/cultura.pdf

_____. 1996. “Cultura y territorio”, Estudios sobre las culturas contemporáneas II, núm. 004 (diciembre): 9-30. En http://problemasrurales.files.wordpress.com/2008/12/territorio-y-cultura.pdf.

Fjellestad, Hans, dir. y prod. 2002. Frontier Life [documental]. México, E.U.: 85 min. [Iván Díaz, co-productor. Inglés y español con subtítulos.].

Funari, Vicky y Sergio De La Torre, dirs.y prods. 2002. Maquilapolis [documental]. México.

Iglesias, Norma. 2003. “Retratos cinematográficos de la frontera. El cine fronterizo, el poder de la imagen y la redimensión del espectáculo cinematográfico.”. En Por las fronteras del Norte…

Martínez, Itzel, dir. 2006. Que suene la calle [documental]. México: Productora YonkeArt.

Martinez, Joly. 2003. “Introducción”. En La interpretación de la imagen: entre memoria, estereotipo y seducción. (s.d.)

Valenzuela, Manuel. 2003. “Centralidad de las frontera. Procesos socioculturales en la frontera México- Estados Unidos.”. En Por las fronteras del Norte…

Tambien se puede consultar aquí

La visión de frontera: vista regional vs vista centralizada

Por Paulo Sergio Sánchez Porras


El objetivo de este escrito es comparar la visión de la frontera México- Estados Unidos que nos presenta Norma Iglesias en su trabajo, en donde se aborda la temática de la frontera desde un punto de vista muy centralizado, contrastándola con la visión que nos presenta los videos documentales revisados en clase donde observamos, el punto de vista regional, buscando establecer los problemas pertenecientes de la frontera y los que podemos encontrar a lo largo del país. La intención de este trabajo no es deslindar totalmente el imaginario negativo que se tiene sobre la frontera, pero hasta cierto punto, se busca una percepción más objetiva y menos centralizada de la frontera.

Al vivir en una ciudad fronteriza como lo es Tijuana, de la cual se han derivado cantidades de estereotipos, que a lo largo de los años han fomentado este imaginario de la ciudad de la perdición, pero, ¿hasta qué punto es esto cierto? Para responder esta pregunta, nos basaremos en las producciones cinematográficas. A esto Norma Iglesias menciona lo siguiente: “…la frontera se veía como un espacio que daba la libertad a sus pobladores, como la tierra de nadie y de todos, donde la ley tradicional tenia muy poco sentido, y donde otras reglas entraban en juego...” (Iglesias, 2003: 328).

Con base en esto podemos empezar a entender, como la frontera se concibe como el punto en el que las personas pasan de las viejas costumbres a nuevas “reglas” sociales, las cuales representan una serie de libertades y atractivos, pero la libertad pronto se convierte en libertinaje, En el caso de Tijuana, podemos encontrar relacionadas estas

“libertades” con los vicios y sus excesos, uno de los puntos que fomentan el imaginario de una frontera llena de perdiciones.

¿Cómo se reproduce esta imagen de la frontera? La imagen de la frontera desde los últimos 70 años se ha reproducido gracias al cine, que por tratarse de este tema se le denomina “cine fronterizo”.

Definamos el cine fronterizo como aquel en el que la trama, o una parte importante de ella, se desarrolla en la frontera entre México y los Estados Unidos. Es también aquel que de manera central hace referencia a un sujeto o personaje fronterizo, independientemente del lugar en el que se desarrolle la trama; se caracteriza por hablar de la población mexicana o de origen mexicano en los Estados Unidos. Parte importante de su argumento se refiere a la frontera o a sus problemas de identidad nacional. (Iglesias, 2003: 330)

La producción cinematográfica acerca de la vida en la frontera, tiene gran importancia dentro del estereotipo que se creó con el paso de los años en México, y es que debido a que la temática de la frontera resultó demasiado rentable, la cantidad de producciones fue demasiada y tuvo un gran alcance, un público que se identificaba con los problemas observados, en donde en un comienzo se abordaba el problema de la migración, eso relacionado con el programa bracero y los indocumentados que buscaban una vida mejor en Estados Unidos.

Ahora bien, Norma Iglesias establece tres periodos de 1938 a 1989 en los cuales, clasifica las temáticas por los periodos de tiempo en los que se presentaron ante el público, es decir, que durante ciertos periodos de tiempo, las temáticas fueron distintas y pasaron de abordar temas como la identidad nacional, a explotar la imagen de una frontera violenta, en resumen, pasa de la vida del trabajador, a un estilo chicano, concluyendo con una frontera violenta. En esta temporalidad, podemos encontrarnos con un discurso en el que la frontera es sinónimo de violencia, infortunas, vicios, libertinaje etc. haciendo uso una vez más del caso de Tijuana, se le tiene considerada como una ciudad donde sólo se ve corrupción, drogadicción y violencia, pero como decíamos al principio de nuestro ensayo, esto no es más que la construcción de un imaginario del centro del país, y gracias al alcance que tuvieron estas producciones, nos encontramos hoy en día con estas relaciones entre frontera igual problemas sociales. Pero, tomando en cuenta una de las observaciones que hacia Iglesias en su texto, esto se debe a que no ha habido producciones regionales que reflejen la vida diaria de la frontera y a falta de este tipo de recursos, estas ideas continúan prevaleciendo como imaginario social, que parecemos aceptar.

Actualmente, de acuerdo con la gran cantidad de documentales y proyectos de este tipo por parte de las instituciones culturales se ha despertado un interés por documentar la vida en la frontera, para esto se ha recurrido a la historia oral, que se obtiene a base de entrevistas, permitiendo así, la elaboración de un discurso con las experiencias de la gente, darles la palabra y representar un poco de lo que es la vida en estas ciudades, para esto, nos centraremos en dos producciones que nos dan una visión sobre la frontera, tenemos el caso del documental de Frontier Life, dirigido por Han Fjellestad y el documental Que suene la calle, de Itzel Martínez del Cañizo.

En el primero, se busca proyectar una serie de estilos que se producen en la ciudad, por una parte, vemos la vida de los corredores clandestinos y de cómo trabajan sus vehículos, remarcando aquí, un discurso de orgullo y poder, además se presenta la descripción de un conjunto de personas que elaboran música electrónica usando bases de norteño, haciendo así, referencia al encuentro de cultura entre el norte y el sur, dándole de este modo un estilo propio a la ciudad, lo cual nos permite retomar la cuestión de que la frontera va más allá de la violencia y los problemas, pasa a ser un punto de encuentro cultural, es decir, cada día se observa su crecimiento, y con esto la llegada de nuevas mentalidades y costumbres que con el paso del tiempo pasaran a formar parte de una nueva estructura social. Por último se menciona una referencia al tratamiento de aguas que se da en la ciudad, dejando al descubierto la tecnología y a la vez, sus deficiencias como parte de un sistema imperfecto de mejoras para la ciudad.

En el segundo video encontramos una serie de testimonios que reflejan las duras condiciones en que se desarrollan algunas mujeres dentro del sector marginado de la ciudad, aquí sí podemos encontrar algunas de las características que se abordaban en el cine fronterizo de los ochenta, pero en este caso, ya no forma parte del imaginario estereotipado, pero conforme se desarrolla el documental, podemos concluir que este problema no es exclusivo de la frontera, lo tenemos en el sur y centro del país, las condiciones en las que aparece no son únicas en estas ciudades, y como ya mencionamos, se observan en cualquier parte del país. ¿A dónde llegamos con esto? Sencillo, una vez que tenemos conocimiento sobre la visión estereotipada y tenemos algunas producciones elaboradas en la región, podemos confrontar el resultado de ambas producciones.

En primer lugar y como mencionábamos anteriormente, el problema de la drogadicción, narcotráfico y violencia, no son exclusivos de la frontera, ya que los factores que permiten su desarrollo no exentan a cualquier parte del país de su desarrollo, pero como menciona Iglesias en su escrito, los productores buscaban vender su producto, de acuerdo con el texto de Norma Iglesias, y al despertar el interés en los temas de frontera, se recurrió a la exageración de las problemáticas sociales para atraer la atención del espectador y podemos ser testigos de esto partiendo de la clasificación por etapas de este cine, anteriormente ejemplificada, en la cual, a medida que pasan los años, los tópicos van cambiando y de esta forma, con la exageración de temáticas, consiguen llamar la atención del público, formando así este imaginario de frontera.

Ahora bien, con esto no decimos que el cine fronterizo es un fallo a la representación de la vida diaria de la frontera, ya que mantiene un punto que podemos encontrarnos diariamente, este lo plantea como crisis de identidad, pero aligerando un poco el concepto, la vida en la frontera es un punto de encuentro entre culturas, teniendo como resultado la diversidad cultural que observamos diariamente, ¿Por qué? Las personas llegan a la ciudad en busca de mejoras, algunas logran cruzar a Estados Unidos, otras se quedan, pero debido a la cercanía con el país, podemos observar como las personas cambian sus costumbres o se adaptan al sistema social, podemos evidenciar esto con la manera de hablar, vestir y vivir, ya que se intenta imitar un poco el estilo norteamericano, pero una vez más, señalamos que se incorporan algunas tradiciones del sur. Es por eso que rescato esta propuesta que observamos en el documental de Fjellestad, en donde se habla sobre la fusión de ritmos musicales, y eso es lo que vemos con las personas, una fusión de ideas y percepciones.

Pero lo que sí podemos decir y concluir, es que el encuentro cultural que se da en la frontera es mucho más probable que en cualquier otra parte del país, esto debido al fenómeno de la migración, que a lo largo de los últimos cincuenta años, se ha presentado y que no tan próximo a representar un problema de identidad, representa una adaptación de nuestra identidad, ante un contexto que constantemente se mantiene en cambio. Dejamos de lado la cuestión de la violencia, es verdad, también eso es parte del entorno social, pero como mencionamos anteriormente, no son particularidades exclusivas de la frontera, el narcotráfico, las adicciones y los vicios están en todas partes, ninguna región se encuentra exenta.

Por lo tanto la imagen de frontera violenta a la frontera cultural no está tan separadas, ya que ambos factores los observamos en la vida diaria, tal vez el ámbito cultural no se encuentre tan comercializada como las notas rojas que se publican en los diarios y la televisión, pero entre las dos concepciones encontramos las acciones del individuo que día a día le dan esta característica a la forma de vida que se adopta en la frontera, la cual no se define por un sólo factor, ya que como mencionamos anteriormente, este se mantendrá en constante cambio debido al intercambio cultural.

Bibliografía.

Iglesias, Norma. 2003. Retratos cinematográficos de la frontera. El cine fronterizo, el poder de la imagen y la redimensión del espectáculo cinematográfico. En Por las fronteras del Norte. Una aproximación cultural a la frontera México-Estados Unidos, co. José Manuel Valenzuela Arce. México: FCE

Roca, Lourdes. 2004 “La imagen como fuente: una construcción de la Investigación Social”, Razón y palabra 37 (febrero-marzo)

Martínez del Cañizo, Itzel. 2006. Que suene la calle.

Fjellestad, Hans. 2006. Frontier Life

27 de junio de 2009

El problema del pasado es el futuro



por: Julia Azucena Guzmán Díaz

En su artículo Zermeño trata distintas problemáticas que tiene que enfrentar el historiador “actual”, aquí sólo se verá un solo problema que es aquel en el que se ve al historiador como sujeto creativo.
En el trascurso de la formación académica de los historiadores pasados y actuales se empieza a creer que la metodología histórica puede ser interdisciplinaria. Por lo tanto se puede entender que en la historia haya pasado por distintas “ideologías” que han formado historiadores creativos, esto quiere decir que el historiador ha sido influenciado intelectualmente por distintas corrientes, casi siempre, de índole filosófica, un ejemplo de este es la modernidad, donde se añade a la forma de escribir la historia con el empirismo.
Así es como los historiadores intentan recuperar el pasado y ya que el empirismo nos dice que no hay verdad sobre el pasado que no sea teórica, se comienza a teorizar. Mas el problema de teorizar se encuentra en la Valoración de la subjetividad es decir, no hay ciencia sin sujeto. Por lo tanto el problema para el historiador creativo es encuentra en la construcción del sujeto.
Por esta razón “…El "observador" no sólo estar a la mira, sino también es observado, e incluso puede observarse a sí mismo. Crea por así decirlo un nivel "metateórico".” (Zermeño, 1996) de esta manera el pasado, no existe sin el presente y el futuro. A continuación citas de zermeño que lo explican: “la historiografía nuestra surge como una necesidad social de llenar el vacío que se abrió entre el pasado y el futuro” (Zermeño, 1996), nótese la necesidad social. Del lado de la historiografía “es aquel discurso del presente sobre el pasado cuya función es la de re-llenar la hendidura que ha sido abierta por la ruptura del presente con el pasado” sin embargo “esta restauración discursiva del pasado en el presente, es realizada desde la perspectiva del futuro.”
El historiados como sujeto observador, se encuentra ante la problemática de reconstruir el pasado através del futuro pasado, esto quiere decir que la construcción del historiador del pasado no va a hacer un reconstrucción “exacta” sino una construcción de lo que fue el pasado.


Referencias
Zermeño, Guillermo, 1996, "El problema del pasado es el futuro: notas sobre teoría y metodología de la historia". Disponible en el ARCHIVO de Tiempo y Escritura en http://www.azc.uam.mx/publicaciones/tye/problemadelpasado.htm

22 de junio de 2009

Nostalgia

Por César Alexis Marcial Campos

En esta obra vemos un sentimiento nostálgico por la edad de oro que llegó a tal grado, durante el siglo XVI y XVII, que comenzaron a recrear estos jardines paradisiacos artificiales, puesto que el otro ya había desaparecido.[1]

Debido a esa nostalgia por ese pasado paradisiaco se comienza a desplegar la imaginación artística evocando al paraíso. En esta lectura el autor hace mención a un sin número de referencias artísticas y literarias que evocan una representación de ese sentimiento nostálgico en el arte (sobre todo en la pintura) y que más tarde los llevara a la creación de paraísos artificiales, es decir la construcción de hermosos parques como representación de un paraíso al cual ya se había perdido y no podían acceder a él mas que por medio de la imaginación artística y la construcción artificial de él.

Por una parte, la literatura de la época nos muestra la visión que se tenía de ese pasado y sobre todo de su tiempo presente. Existía una mirada o visión triste de la época presente en la cual se miraba con anhelo esos “otros tiempos” y “lugares idílicos” utopías que se ven claramente reflejados en la literatura del momento.

En el caso de la pintura, al igual que en la literatura, hay un sin número de referencia que evocan al paraíso. En la cual, la visión cristiana, islámica, musulmán etc. tiene esa misma característica de los paraísos que son representaciones irreales de su “realidad”. En el caso musulmán, vemos cómo los habitantes del desierto caracterizan al paraíso como algo que no es cotidiano dentro de la naturaleza desértica. Es decir, ellos representan ese lugar paradisiaco como un hermoso oasis o vergel, en la cual dentro de todo ese mundo seco, “sin vida” existe un lugar de abundancia, de agua, es ese “más allá” que no les ha tocado vivir pero que se encuentra en su imaginación.

Finalmente, llegamos a la etapa superior nostálgica por los paraísos a tal grado que se comenzaron a recrear con un sin número de simbolismos bíblicos. Entre ellos, las flores, las fuentes, etc. toda una amalgama de detalles que hacen referencia al Edén que aparece escrito en la biblia y las pinturas que se habían hecho en referencia a ese lugar.

[1] Delumeau, Jean. “Nostalgia” en Historia del Paraíso, 1. El jardín de las delicias, México: Taurus, 2003.

El cine ¿Un contraanálisis de la sociedad?

Por César Alexis Marcial Campos

Marc Ferro nos hace reflexionar en este trabajo sobre qué tan necesario es el cine y qué tan útil puede ser al historiador como una fuente que permite representar algunos aspectos que le interesen dar a conocer.[1]

Una de las ideas principales que Ferro menciona obliga al historiador reflexionar sobre su discurso. Puesto que sí entre los mismos historiadores generan un texto que es apenas cognoscible entre ellos y que para la sociedad les es más difícil, entonces el propósito del historiador de dar a conocer el pasado de una forma inteligible para los demás no se ha cumplido del todo. Así, ¿El cine podrá ser una mejor opción? Si lo es, la carrera del historiador está en peligro. Al igual que los documentos para el historiador, un filme puede ser un elemento para la gente común de conocer el pasado.

Una de las anotaciones que debemos rescatar de Ferro es la equiparación entre el cineasta y el historiador. Ambos son pagados, y desde esta perspectiva tanto la obra cinematográfica y un texto histórico pueden mentir, ser parciales, desvirtuar cierto suceso, ya sea de forma intencional o por falta de fuentes que le permitan realizar un trabajo más elaborado y acertado. Este aspecto de analizar al historiador y su obra con el contexto y las circunstancias que lo producen como se ha venido realizando e implementarlo a la crítica fílmica, nos hace pensar que el cine ha sido considerado tomado en cuenta para que pueda ser una herramienta más que permita el análisis que devele información para la comprensión de la sociedad.

En la actualidad, el cine suele ser el portador de las expectativas del futuro. Es una de las más representativas, puesto que contiene elementos audiovisuales que permiten imaginar y crear una visión un poco más tangible que las propias letras.

Referencia
Ferro, Marc. “El cine. ¿Un contraanálisis de la sociedad?” en Hacer la Historia. Vol. III Nuevos temas, Barcelona: Laia, 1978.

La fiesta


Por César Alexis Marcial Campos

La fiesta permite a la historia observar un “mundo desaparecido”, revivir un acontecimiento, le permite aprehender estructuras sociales, culturales, etc. La fiesta revela las tensiones y representaciones en las que se encuentra inmersa la sociedad.[1]
Roger Chartier menciona que por medio de la fiesta es posible captar reglas que permiten un funcionamiento social y donde existe un “nudo” en las relaciones que se generan entre la cultura popular y la cultura dominante. Aunque la fiesta no es el único fenómeno que permite ver este tipo de cuestiones, sigue siendo muy interesante. Puesto que sitúa dos dinámicas culturales. En primer lugar, la expresión cultural tradicional que supone una mayoría que la forma; en segundo lugar, la “voluntad disciplinante” como un instrumento educador de una cultura dominante. Es decir, Chartier menciona que existe una visión de la “cultura dominadora” sobre la “cultura popular” donde ésta es concebida como un obstáculo para la afirmación hegemónica de la cultura dominante, tanto religiosa como política.
Partiendo de que las lógicas culturales se enfrentan en la fiesta y se hace evidente al observar las resistencias mutuas, la popular al sometimiento del dominante y la dominante tratando disciplinar. En este caso, es evidente de cómo la religión es un ejemplo de lo anterior: la fiesta para la cultura folclórica representa la integración de los jóvenes en la sociedad. Mientras que para la institución eclesiástica representa la celebración del Espíritu Santo, representa un momento en el que comportamiento debe ordenarse para homenajear a Dios.
Las fiestas eran organizadas por las cofradías que era lo tradicional, comenzó a ser sustituido por el financiamiento público. Así, se comienza a controlar y apropiar del financiamiento para tales fiestas con la finalidad de expresar una ideología citadina y laica. En otras palabras, la fiesta urbana se empieza a convertir en un instrumento de índole político que permite la “afirmación de la ciudad ante el príncipe, la nobleza…”.
A final de cuentas, la fiesta se encuentra censurada por la autoridad eclesiástica y transformada por la autoridad política. Lo cual trajo que la iniciativa popular se perdiera y se ha “uniformizado”. Finalmente el autor concluye en que la fiesta se ha instituido que ordena, separa, distingue, clasifica. Perdiendo con ello la conciencia de unidad que caracterizaba a la fiesta.
[1]Chartier, Roger., “Palabras, Gestos, Textos. Disciplina e Invención: La fiesta” en sociedad y escritura en la edad moderna. La cultura como apropiación, México: Instituto Mora, 1987.

Golpismo Militar

Por César Alexis Marcial Campos

El autor hace mención a un rescate de otros puntos a investigar con relación a los golpes militares en América Latina y la política exterior norteamericana. Estos puntos serían la relación entre cultura y política.[1]
El trabajo se centra en analizar la participación de los militares de Latinoamérica en los asuntos propios de su país y las influencias externas. Partiendo de la premisa de que la política exterior de un Estado-nación y las relaciones asumidas entre la sociedad civil y militar son tan específicos de una entidad que representa un fenómeno político-cultural de una sociedad, en la que, sin embargo, dicha cultura política no representa necesariamente una totalización social. Por el contrario, esta cultura política se desarrolla o construye derivado de las diferencias culturales, sociales, políticas, económicas, etc.
Para los Estados Unidos la cultura política se le identifica con la relación a un concepto, idea o imaginario político y social que convergen en una palabra: Li-ber-tad. Esta palabra, como lo menciona el autor, permaneció intangible durante el discurso político a lo largo de la historia norteamericana. Y otro aspecto importante en la toma decisoria de carácter político de los Estados Unidos es la idea de la seguridad nacional, vinculado a la libertad. Un ejemplo, de los varios tópicos que menciona el autor, con respecto a la documentación histórica que respalda estas ideas, es el caso entre la libertad y la expansión territorial norteamericana del siglo XIX: Sin la libertad de crecer, no es posible gozar una libertad total. Por otra parte, cabe mencionar la postura polémica que tiene el autor al dar mención de una serie de ejemplos sustentando la idea de que Estados Unidos no es una nación imperialista. Sino que el “pueblo” apoyará el uso de la fuerza ante alguna amenaza o si la causa es “justa”. A pesar de afirmar de que no es imperialista, puede que sí sea intolerante y se crea dentro de la cultura política una postura: “sino estás conmigo eres mi enemigo”. Debido a que para que sea posible la paz internacional y la seguridad de los Estados Unidos es necesario que se extiendan los principios "liberal-democráticos”. Sin hacer mención de que estos principios se interpretan en formas tan diversas como países y culturas existen.
[1] Forte Ricardo. “Golpismo militar en América Latina y política exterior estadounidense desde la perspectiva de la historia de la cultura política” en Cultura política en América. Variaciones regionales y temporales, México: Casa Juan Pablos, Universidad Autónoma Metropolitana, Grupo de Estudios de Historia de la Cultura Política en América Latina, 2006.

Dudar: Nada está dicho

Por César Alexis Marcial Campos

El siguiente ensayo es un conjunto de inquietudes que me han dejado el curso y lecturas realizadas enfocadas sobre la historia cultural, la forma en que representamos el pasado y el acceso a la realidad por medio del lenguaje, cuestiones que me invitan a seguir dudando y continuar su estudio.

¿Qué es historia, qué es cultura…qué es la historia cultural?

¿Cuál es el objetivo de la historia o del historiador, mejor dicho, de la historia cultural y del historiador cultural? El desarrollo de la historia cultural tiene que ver con la necesidad del historiador por explicar procesos sociales que anteriormente no habían sido tomados en cuenta por los historiadores. En este sentido, la historia cultural nace por la insatisfacción que dejaba otras formas de hacer HISTORIA y que su explicación de los fenómenos que atañen al historiador no habían sido analizados con el enfoque debido para dar una mejor explicación histórica.
Sin embargo, debemos recordar que el objetivo del historiador y su obra no se debe observar como un trabajo que se dirige a recrear simplemente el pasado con una perspectiva del presente en la que se contraste el progreso que se ha venido dando con los años. De pensarlo así, tenemos el ejemplo claro de Buckhardt quien manifestaba que tal progreso en la sociedad es inexistente.
Aunque podremos decir que la historia es el estudio de las relaciones que generan los humanos en el pasado y que de cierta forma han “determinado” nuestro presente. Sin embargo, el estudio de la historia no ha sido del todo igualitario, podemos encontrar más estudios sobre ciertos enfoques económicos, políticos, que de historia social o cultural.
En este intento por querer descifrar la historia nos llevaría un buen de tiempo. Sin embargo, hay que recordar que sus definiciones están ligados a un contexto a una propia historia de lo que se entiende por HISTORIA. Asimismo la cultura no escapa de este estigma. La podemos definir como todo es cultura, la cultura es todo lo que hacemos. Por otra parte, dejando de lado esta definición sencilla, debemos mencionar que hay un gran número de trabajos que se han realizado con el objetivo por definir la cultura.
Si partimos entonces del supuesto de que la cultura es todo lo que el ser humano hace. Podemos darnos cuenta de la gran tarea que tiene el historiador cultural. Y de que la historia se encarga de estudiar las relaciones que generan los humanos en el pasado y que de cierta forma tienen un significado en nuestro presente. Así la historia cultural viene siendo una metodología que nos permite enfocarnos y rescatar elementos que la HISTORIA no ha puesto su atención, olvidando centrar su atención a la cultura de alguna civilización específica en un tiempo específico, nos ayudaría aproximarnos a ella y entender el trayecto de su devenir histórico.

La observación y representación del pasado

Entendiendo al presente como resultado de un sin fin de procesos y coyunturas que conocemos parcialmente o por el contrario que desconocemos en su totalidad. Y que de este devenir existen huellas, vestigios que permanecen y nos plantean una serie de problemas que podrán dar al historiador cierta idea del contexto de ese objeto. Sin embargo, cuando nos planteamos un trabajo a investigar con ciertas evidencias, fuentes, cabría preguntarnos ¿Qué tanto podemos representar el pasado por medio de ella?
La tarea del historiador comienza a dificultarse, como si no fuera suficiente. El lugar social, que ocupamos en el tiempo nos condiciona, nos afecta o influye de cierta manera. Aún más lo hacen nuestros referentes intelectuales, nuestras lecturas. Las corrientes del pensamiento confluyen con nuestro lugar social y con nuestra personalidad. Hasta cierto punto, el historiador y los individuos deben su ser a un conjunto de elementos ajenos a él. Es decir, los ojos con que observamos, la manera en que lo hacemos, la necesidad de hacerlo forman parte de un conjunto de necesidades que se producen dentro de un lugar social y de un tiempo determinado, de una ideología imperante.
¿El entorno constituye al individuo y éste es tan sólo un reflejo de ello? Si fuera de esa manera no existiera problema alguno al hablar de cultura puesto que somos reflejo del espacio social que ocupamos y nuestras construcciones derivadas por dicho espacio son un reflejo de nuestro entorno de nuestra cultura. Entonces por qué al hablar de representaciones culturales existen fricciones y diferencias. Ejemplo claro es la definición de cultura desde una perspectiva de la de lo popular y de la élite, aún más la existencias de individuos que corresponden a esas culturas.
En este aspecto, podríamos mencionar que al existir fricciones en relación con representar lo que es la cultura, se desprendería la idea de que el individuo como una construcción social no es único, sino que construye diversos sujetos, diversas culturas sujetas a un entorno específico en tiempo y espacio, a esto deberíamos agregar al individuo que se mueve dentro de estos dos aspectos y que si somos parte del lugar social en que vivimos, debemos mencionar que éste produce tantos individuos como lugares existen.
Esto dificulta al historiador en la tarea de representar su objeto de estudio. Fácil es hacerlo desde el presente poder ubicar al sujeto en tiempo y espacio, conocer sus influencias, intereses, etc. para así dar un enfoque que pueda dar una imagen tal cual es. Sin embargo, hacer lo anterior con un objeto de estudio del que se tiene muy poca información es algo más complicado, todavía lo es más poder acceder a la realidad para explicarla y darlo a conocer en nuestro tiempo.

¿El lenguaje acceso a la realidad o representación de la realidad?

¿Pero hasta qué punto podemos acceder? No podemos introducirnos al pasado, pero sí podemos representarlo. La literatura, el cine, los documentos, etc. son algunos elementos de los que podemos usar en nuestro momento para llevar a cabo dicha tarea. Para esto, hacemos uso del lenguaje, en caso específico la palabra. Cada verbo, adjetivo, sustantivo que se escribe en cierto momento, espacio tiene un cierto significado específico que puede llegar a comprenderse.
Sin embargo, habrá que hacer una distinción entre comprender y acceder a la realidad. Puesto que en el primer caso, podemos entender el contexto, la trama, el conflicto, etc. Pero quizás no lleguemos a sentir esa misma experiencia que llevó al autor al escribir una novela, una nota, un reporte, etc.

Conclusión

Finalmente cabe mencionar ante este breve repaso de la historia cultural y las dudas que han surgido. Que falta mucho que debatir, no es un tema terminado. Al igual que la historia de las mentalidades tuvo su auge y declinación, surgiendo la historia cultural para enfocarse en aspectos olvidados por las mentalidades, de esta manera podemos esperar que la misma historia cultural ira generando crítica y reflexión entorno así misma y que al abandonar dicha reflexión perecerá. Mientras tanto, debemos recordar que no hay nada dicho, la última palabra no ha llegado y no deberá llegar. Podemos seguir dudando, podemos seguir proponiendo.